Naturaleza

Una ruta por el Arroyo de las Adelfas

Estas semanas caminar se ha convertido en un lujo, en una oportunidad de estirar las piernas después de meses metidos en casa y de respirar aire fresco. Pero hacer cada día el mismo camino puede resultar pesado. Han sido muchos los que han aprovechado estos días para descubrir nuevas rutas en torno a la ciudad. Pero, cuidado. Hay que ir preparado para estos recorridos y mejor si los haces con alguien que conozca bien el camino. Por eso nosotros este mes hemos hablado con los que más saben de esto, los profesionales de Sendero Sur. Ellos nos invitan a una ruta natural cerca de Antequera y apta para todo aquel que, con los elementos necesarios, quiera conocer una ciudad diferente.

En este caso, nuestra ruta nos llevará al Arroyo de las Adelfas. Lo característico de esta ruta no solo reside en el río en sí o en el maravilloso bosquete de galerías que encontraremos a lo largo del sendero (factor muy importante) sino también en la importancia que este cauce ha tenido a lo largo de la historia para el desarrollo de Antequera, abasteciendo al Polígono de la Azucarera, de lo cual encontraremos restos.

¿Dónde vamos?
El Arroyo de las Adelfas es, junto al río de la Villa, uno de los principales cauces del municipio de Antequera. En este valle podremos encontrar agua durante todo el año, aunque si lo tenemos en cuenta en su caudal medio, en menor cantidad que en el de la Villa, pues debido a la sobreexplotación del manantial de la Villa, es común encontrarlo seco.

El verdadero atractivo paisajístico de esta ruta está en el valle del Arroyo de las Adelfas, donde estaremos inmersos de lleno en un bosque de galería mediterráneo, en el que encontraremos, en contraposición, la vegetación ripícola y el monte mediterráneo de las laderas, que comenzará en un estado degradado y llegará a su estado climácico conforme avancemos en el arroyo.

Después, comenzaremos a ascender tomando, cada vez más, una panorámica de la zona en la que hemos caminado, e irán apareciendo poco a poco otros conjuntos montañosos y paisajísticos de la zona como los farallones de la cara norte del Torcal, la Vega, La Peña…

Así es la ruta

Salimos desde el centro de Antequera, en la Plaza de las Descalzas. Nos dirigimos hacia la cuesta de Rojas. Antes de comenzar a subir, giramos a la izquierda por la calle Fresca y, a continuación, tomamos la primera calle a la derecha que nos lleva a la Moraleda, una zona amplia, con aparcamientos y huertas, que seguiremos en dirección oeste hasta llegar a un cruce, justo en frente de los Jardines del Rey.

Dejamos los Jardines del Rey y llegamos al Puente de Los Remedios, lo cruzamos y continuamos por este camino -ahora asfaltado y con acera- que nos llevará al Polígono. Una vez allí, avanzamos por la gran avenida que nos encontramos hasta llegar a un cruce bastante amplio, que tiene como referencia el Arroyo de las Adelfas, el cual cruzaremos por un carril al que se entra por la derecha y que no se encuentra en buen estado, atravesando el puente sobre el arroyo.

Continuamos unos 200 metros, tomamos el primer carril a la derecha (para diferenciarlo podemos ver que este carril tiene un cartel de propiedad privada, bastante antiguo, el cual debemos ignorar). Continuando este carril, por el único acceso público que hay, llegamos hasta los Siete Puentes, un acueducto.

Cruzamos el arroyo, bien por la parte de abajo, bien por el acueducto (que no es aconsejable por el estado de deterioro del mismo) o bien por el dique, ya que el sendero continúa por el otro lado del arroyo. Este sendero es muy visible en algunas ocasiones y de escasa visibilidad en otras, teniendo que cruzar el río varias veces y tomando como referencia las ruinas de cortijos que hay en ambas orillas. Este tramo es el mas interesante de esta ruta y la razón por la que hemos venido, ya que nos adentraremos en el cauce del Arroyo de las Adelfas.

Al comenzar nos iremos al margen izquierdo del arroyo, y continuaremos por este margen hasta que pasemos por la primera ruina de un cortijo, la cual nos quedará a la derecha sobre nosotros y por la que no es necesario pasar cerca. Al pasar esta ruina encontraremos un paso utilizado por el ganado y de difícil visibilidad, que deberemos tomar ya que en el margen izquierdo el sendero se estrecha hasta desaparecer.

Una vez en el margen derecho del arroyo, continuaremos por senderos hasta pasar justo en frente de otra ruina, en una terraza con varios olivos muy viejos y abandonados. Continuaremos por estos senderos hasta encontrarnos con un dique. Justo antes de este dique esta el vado donde podremos cruzar nuevamente al margen izquierdo, por el cual continuaremos atravesando varias zonas donde la vegetación es abundante y, si no se ha limpiado el camino, a veces se cierra con las zarzas y carrizos.

El siguiente cruce importante será al comenzar un carril rodado, el cual no abandonaremos hasta conectar con las pistas forestales de Salvador Pereña.

Es difícil desorientarse, puesto que siempre hay que seguir el cauce del arroyo hacia arriba, teniendo en cuenta que hay que pasar cerca de estas ruinas ya comentadas, hasta encontrarse con un carril bastante deteriorado, que lo marca las señales de los neumáticos de algunos todoterrenos.

Continuando este carril, salimos del arroyo y llegamos a la ruina de una calera terminando así una de las partes más atractivas de la ruta; no obstante el camino de vuelta no es menos interesante, pues tomaremos las pistas forestales de Salvador Pereña.

Más adelante encontraremos otro cruce de caminos, donde tomaremos, de los dos que van hacia el norte, el que queda a la izquierda, tratándose este de una vía pecuaria que, siguiéndola, nos lleva a una cuesta que primero bajaremos y después subiremos junto a una alambrada, hasta retomar de nuevo una pista ancha, en la entrada de un sendero que va directamente hasta el depósito.

Una vez en el depósito, iremos a la puerta donde están los senderos (a pesar de haber varios, los mejores marcados van a parar al mismo sitio). Al terminar el sendero, llegaremos a una pista que tomaremos hacia la derecha, llevándonos en bajada hasta el río de la Villa, el cual cruzaremos. Y dirigiéndonos hacia el casco urbano daremos por terminada esta ruta.

Perfil de la ruta y datos útiles

  • Al llegar a Siete Puentes tendrás que cruzar el arroyo para comenzar el sendero.
  • Si no puedes por el dique, hazlo por el mismo cauce; el puente es viejo y no es muy de fiar.
  • A pesar de estar en un arroyo, no hay agua potable en todo el camino.
  • No es aconsejable hacer esta ruta en días de lluvias torrenciales por riesgo de avenidas.
  • Hay que cruzar el arroyo en varias ocasiones.
  • Debes estar pendiente a los Hitos del arroyo.
  • Se pasa justo delante de varias ruinas de antiguas viviendas.

Si quieres saber más entre en la web de sendero sur