Únicos

8 de marzo. Día Internacional de la Mujer. #SOMOSúnicas

Este 8 de marzo se celebra el Día INTERNACIONAL de la Mujer. Por eso, este mes, nuestro #SOMOSúnicos pasa a ser…

#SOMOSúnicas.

Hay muchas únicas en nuestro entorno. Historias de mujeres anónimas que deberían ser contadas más a menudo. Con ese fin nace esta sección. Aunque no podíamos hablar con todas, sí hemos querido en estas páginas contar la historia, que no es más que la lucha diaria, de mujeres que viven y trabajan en la ciudad y lo hacen en sectores que, tradicionalmente, han sido de hombres.  Así, con su trabajo, ellas están rompiendo barreras que aún siguen existiendo y que gracias a su labor algún día desaparecerán.

El mundo de la agricultura, de los transportes, de la dirección de empresas, del deporte… son solo algunos de los ejemplos de profesiones en las que los hombres siguen siendo, más que una mayoría, prácticamente el cien por cien.

En casos como los que ahora leerán, ellas son las únicas mujeres que existen en Antequera dentro de su sector, por eso son únicas, y porque han sido capaces de dar un paso al frente y hacer lo que realmente querían, demostrando así que no hay profesiones de hombres y profesiones de mujeres, ni mundos de hombres y mundos de mujeres.

La realidad es que el hecho de ser mujer les ha traído, en muchas ocasiones, situaciones difíciles o luchas extras para poder conciliar la vida familiar y laboral.  Cada paso que dan, es uno más para llegar a lo que en este 8 de marzo se reivindica, que es una igualdad real entre hombres y mujeres en la sociedad y en su desarrollo íntegro como personas.

ARANTXA PÉREZ ALMENDROTE
Árbitra de fútbol

Con 22 años, esta antequerana lleva casi siete arbitrando. Actualmente pita partidos de Segunda División Nacional femenina y de Provincial masculina, una diferencia de categoría que evidencia esas desigualdades. Compagina su pasión por el arbitraje con los estudios de Magisterio de Educación Física en la Universidad de Málaga.

Arantxa comenzó a arbitrar a los 15 años, empujada por su pasión por el fútbol. Aún en estos tiempos, confiesa que todavía hay muchos hombres, pero también muchas mujeres, a las que les extraña ver a una mujer arbitrando. “Y no solo les extraña, sino que no lo aceptan”, lamenta. “En mi caso, me he encontrado hombres y mujeres en los campos de fútbol diciéndome groserías por el hecho de que soy mujer. Digo también mujeres porque se da el caso de que, aún siendo del mismo género, en vez de apoyarnos hacen lo contrario. Y todavía no entiendo el por qué”, nos cuenta.

Desde hace unos años hemos visto cómo el fútbol femenino se ha empezado a dar a conocer por parte de los medios de comunicación, aunque de una forma muy puntual. “La situación ha mejorado mucho, pero queda camino por recorrer. Es cierto que el fútbol femenino es más visible que antes, y ahora no solo se ven más mujeres futbolistas, sino también más árbitras”, asegura Arantxa.

En este sentido, la joven antequerana considera que, tanto ella como sus compañeras, están abriendo camino en este mundo tan masculinizado. “Estamos haciendo que ver a una mujer árbitra no sea extraño. Aquí, en la comarca de Antequera, por ejemplo, a los equipos ya no les extraña vernos por los campos de fútbol. Eso es buena señal, señal de que se están acostumbrando y haciendo a la idea de que nosotras podemos estar entre ellos”, sostiene.

NOELIA CASTILLO SÁNCHEZ
Taxista

Noelia vio en el taxi una oportunidad laboral en un sector que, además, conocía de cerca porque sus dos hermanos son taxistas. Tras trabajar en varias profesiones, ellos le animaron a comenzar. Ahora, se cumplen dos años de una decisión que asegura “ha valido la pena”.

Noelia es la única taxista con una licencia en propiedad de toda Antequera y la comarca. El mundo del taxi local era, hasta que ella entró, un mundo de hombres. “Me han acogido con los brazos abiertos, no he tenido ningún problema con mis compañeros por ser mujer”, detalla.

Las horas laborales en un sector como este son difíciles de definir y, la mayoría de los días, sabes cuándo empiezas pero no cuándo acabas. “Depende del día, intento organizarme pero sí son muchas horas, aunque me gusta mi trabajo y por eso pesan menos”, explica.

Un trabajo que requiere de mucho tiempo y en el que la conciliación es muy complicada. “Sería casi imposible seguir el ritmo que tengo ahora mismo si tuviera familia a mi cargo, de hecho ya era complicado cuando tenía pareja”, asegura.

Quizá sea la razón por la que aún cuesta ver una mujer al volante de un taxi en Antequera. Además es una profesión en la que, como Noelia asegura, nunca sabes quién se montará. “Una noche unos muchachos venían con algunas copas de más y uno de ellos al pagarme intentó darme un beso en la boca, yo le recriminé enseguida y la cosa no pasó de ahí, pero eso no lo hubiera hecho si el taxista fuese un hombre, pero bueno, no he tenido muchos más problemas, por suerte”, dice.

Ella debe hacer, además, las guardias de noche que le corresponden, igual que sus compañeros de la Asociación Radio Taxi. “Quizá eso es lo que peor llevo, las noches, porque sí que me da más reparo no saber qué me puedo encontrar”, explica.

Abigail Morán
Directora del Parador de Antequera

Abigail Morán llegó a Antequera para formar parte del equipo de Carlos Martínez en el Parador, pero al poco tiempo el director se marchó a los servicios centrales y desde hace un año y medio, esta joven madrileña ocupa el puesto de directora en funciones.

“Fue un proceso de selección de diez meses bastante dilatado, yo venía de estar trabajando en el Caribe y en Australia, y al llevar tanto tiempo fuera de España una se siente muy embajadora de su país, así que pensé que la marca con la que más me identificaba era Paradores”.

Aunque confiesa que en Paradores tienen un equipo creciente de directoras, es la primera mujer que ocupa este puesto en Antequera, gestionando un equipo de 50 personas. “Al principio hay un impacto inicial, pero una vez que empiezas a trabajar te ganas el respeto. Es cierto que no partes de él, que te lo tienes que ganar en base a resultados, empatía y dedicación”, confiesa, aunque destaca que para las mujeres ese respeto no solo hay que ganárselo en el trabajo, sino también en casa, donde en muchas familias los roles están consolidados desde hace más de 50 años. “Es una cuestión educacional”, afirma.

Así, Abigail considera que la presencia del sexo femenino en ciertas posiciones de poder es un incentivo para otras mujeres. “Para muchas de mis trabajadoras ha supuesto una motivación extra, un orgullo ver que una mujer puede llegar a estas posiciones. De hecho, alguna me ha llegado a decir que ha cambiado totalmente su punto de vista a nivel laboral porque nunca había tenido un referente femenino, esa ha sido una de las cosas más bonitas que me han dicho”, cuenta.

Lourdes Melero
Presidenta del Club Balonmano Los Dólmenes

Llegó a la presidencia por casualidad. Vinculada al club desde que sus hijos comenzaron en la cantera, Lourdes Melero se ofreció para ayudar en el tema fiscal en unos tiempos en los que el balonmano no atravesaba su mejor momento en Antequera. Lo que parecía algo temporal cumple este año su cuarta temporada.

No es muy común ver a mujeres en las juntas directivas de los clubes de balonmano, mucho menos como presidentas. “Al principio los otros equipos se sorprendían, pero ya me conocen y se han acostumbrado”, apunta Lourdes.

Aunque es un trabajo en equipo, la presidenta se encarga, sobre todo, del tema fiscal, además de representar al club y de hacer lo que menos le gusta: buscar dinero. Desde que está en la presidencia ha conseguido reflotar la imagen del club en este sentido, logrando que los patrocinadores vuelvan a confiar en el balonmano gracias a su buena gestión. “Le hemos dado estabilidad al club, todo está al día y miramos por el dinero sin derrochar, apoyándonos sobre todo en nuestra cantera”, sostiene.

Una cantera que, desde que Lourdes preside el club, ha comenzado a apostar por el balonmano femenino. “En Antequera no había balonmano femenino, solo algunas niñas que entrenaban con los niños pero no podían jugar. Se hizo un equipo y este año ya vamos por cinco equipos federados, que son casi 100 niñas, más otras 80 sin federar que tenemos en la escuela entre 6 y 9 años. Las niñas han sido una avalancha total”, nos cuenta.
Una apuesta por el balonmano femenino que también se puede ver en la cantidad de veces que vienen Las Guerreras a Antequera. De hecho, volverán el 25 de marzo. Un ejemplo de cómo trabajar por la igualdad con naturalidad. ¿Quién sabe si el próximo año tendremos a una presidenta en ASOBAL?

NATIVIDAD DELGADO GRANADOS
Zona Azul Singilia Barba

Nati lleva ya casi cuatro años trabajando en la zona azul de Singilia Barba. Es la única mujer en la ciudad, pero ella ya está acostumbrada a trabajar en mundos donde los hombres son mayoría: fue doce años camionera.

“Nunca he tenido ningún problema con ninguno de mis compañeros, y si hay alguien que me dice algo yo no me meto, sigo trabajando. Eso sí, yo creo que en todos esos años ví no más de dos mujeres al volante como yo”, asegura.

Ésa ha sido siempre su filosofía, defender que ella trabaja, sea en la profesión que sea, como cualquier hombre. “Tan solo una vez en Ronda con el camión vino uno y me dijo: tu lo que tienes que estar es fregando platos. Le contesté que las mujeres sí hacemos lo que ellos no se atreven, y se quedó muy calladito”, asegura.

Ella sí se ha atrevido siempre ha hacer lo que quería sin pensar en si era o no una profesión de hombres. “No tenemos por qué dejar de hacer algo por ser mujer y responsabilizarnos solas de las cargas familiares, son ellos los que tienen que coger también el papel de cuidadores. Eso es igualdad, el reparto entre ambos”, detalla.

CONCHI ROBLEDO
Ganadera

Conchi Robledo ha dedicado más de 30 años de su vida, junto a su marido, a la ganadería. Un trabajo de 24 horas que ha compaginado con las tareas domésticas y el cuidado de sus dos hijos.

“Los primeros años fueron los más duros porque mi marido también trabajaba fuera para pagar el préstamo que habíamos pedido y yo me quedaba con las vacas y tenía a los niños pequeños”, dice.
Conchi se levantaba a las cinco y media de la mañana y la jornada se alargaba hasta las nueve o diez de la noche, de lunes a domingo.

El mundo de la ganadería es, principalmente, de hombres pero ella asegura que siempre ha ido a lo suyo. El apoyo y las ayudas al sector primario es una de las deficiencias que Conchi cree que habría que solucionar y, especialmente, en el caso de la mujer. “Sí que es cierto que no hay ni una ayuda, yo no he recibido nunca nada para tirar para adelante, solo trabajo y más trabajo”.

Conchi ha sido regidora de la Feria de Antequera de 2019 representando precisamente el papel de la mujer rural. “Por eso me alegré mucho, porque somos muy pocas en la ganadería, pero son muchas las mujeres que siguen trabajando en el campo día a día y que trabajan de sol a sol, y cuidan también de su casa”, explica.