Pinceladas

Autodidacta en su taller: Gabino

Pedro Martínez Ribera, conocido como Gabino, protagonizó un curioso caso en la Antequera del bienio progresista (1854-1856). Manuel Rodríguez recuerda en esta Pincelada a este vecino que destacó por sus inventos y labor como sastre y contaba con un taller en calle Estepa, aunque poco más se sabe de él.

La  Corporación Municipal de aquella Antequera del bienio progresista (1854-56),  siempre atenta al desarrollo y a la promoción de la cultura, la intelectualidad y el ingenio, en el mes de octubre de 1855 salió en defensa del reconocimiento de un curioso personaje  “industrioso e inquieto… experto en los más diversos oficios” a quien en Antequera apodaban Gabino. Su nombre era Pedro Martinez Ribera y tenía su taller en la calle Estepa número 43.

Gabino escribió una petición a la Alcaldía en la que invitaba a la Corporación a visitar su taller y que pudieran ver con sus propios ojos lo que era capaz de hacer y que, cerciorados de ello, se le diera un reconocimiento certificado para poder acreditase con él .

Pedro Martínez era de procedencia humilde, huérfano desde muy joven y con escasos recursos pero hábil en el aprender, de manera que su inteligencia lo sacó a flote. Aplicó su conocimiento autodidacta de mecánica para hacer “esculturas de madera, piedra y estaño, grabar en metales, hacer moldes para vaciar cucharas y juguetes, construir arpas, guitarras, bandurrias… sombreros de muelle, figuras en movimiento, piezas de ebanistería, piernas para botas, hormas para zapatos y sombreros… hacer y componer abanicos, sombrillas y quitasoles… construir zapatos sin costura alguna, frutas, canarios, mariposas y flores de cera con sus colores naturales”. Siendo además capaz de hacer las herramientas adecuadas para cada actividad. Era experto en enseñar por el sistema moderno de Mr. Compang a cortar toda clase de prendas de ropa en treinta lecciones.

Pero junto a todo esto, contaba el ingenioso Gabino en su petición al Ayuntamiento: “después de muchas vigilias, tiempo y sacrificio he construido un Tocador Mágico adornado con primorosos edificios de bulto y otros dos de ilusión que se transforman en cuatro por medio de un mecanismo particular… apareciendo sucesivamente varias figuras de movimiento en actitud de dar una serenata al compás de una armoniosa música, un bosque, parte de un jardín con diversos pájaros, móviles también, la entrada de dicho jardín, un palacio y la gran ciudad de Venecia, en cuyas aguas bogan algunas góndolas de movimiento”.

Gabino pedía en su escrito aliviar de alguna manera su situación económica, que las autoridades le ayudaran y que su pueblo lo reconociera. Desde el Ayuntamiento, nada más leída la petición y con el ánimo de algunos de la corporación que sabían del ingenio de aquel hombre, decidieron por unanimidad ir aquella misma noche a su taller de la calle Estepa y poder contemplar sus inventos. Finalmente, en 1862 Málaga le reconocía su ingenio dándole un premio de 4.000 reales por  “favor de las clases pobres por acciones virtuosas y rasgo de abnegación”.

Poco más se sabe de este personaje ingenioso que destacó por sus inventos y su buen arte de sastre en la Antequera de entonces. Vaya desde aquí un homenaje a su laboriosidad y recuerdo.

MÁS Y MEJOR

NUEVA REVISTA. JUNIO-1936

EL HOMBRE DE LA CALLE. 6/JUNIO/1931. Nº10.

HERALDO DE ANTEQUERA. 19/JUNIO/1910.

ACTAS CAPITULARES MUNICIPALES .25/OCTUBRE/1855.

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