Viajeros

Callejero histórico de Antequera (I)

Por Paco Peramos.
De naturaleza inquieta, comunicador por vocación, me encanta contar lo que descubro y lo que veo. Mes a mes vamos a llenar nuestra maleta de sueños y despertar para hacerlos realidad. ¿Te vienes?

¿No se han preguntado nunca de dónde vienen los nombres de nuestras calles? ¿No han pensado alguna vez quién o quiénes son los encargados de tal misión? Pues créanme que, como el lenguaje, el nomenclátor de una ciudad está vivo y cambia con el paso del tiempo. Sigan leyendo y descubrirán más cosas.

Ya lo hemos dicho en más de una ocasión: no están los tiempos como para alejarse mucho de nuestros domicilios habituales. Y no solo de abandonar nuestro país; incluso ya, ni nuestra comunidad autónoma, ni siquiera nuestra provincia. Nos quedan meses de enclaustramiento obligatorio hasta que consigamos, entre todos, derrotar la pandemia del siglo XXI que nos pilló por sorpresa.

Aún conservo en archivo algunos viajes lejos de nuestras fronteras que podían ser perfectamente objeto de tratamiento en nuestra sección SOMOS VIAJEROS, pero he preferido –porque cada día me gusta más– enseñar nuestra ciudad. Ya les hice dos capítulos, apenas iniciado el pasado confinamiento domiciliario, de lo más significativo de Antequera. Solo un poco porque son muchas cosas, y con muchos detalles, pero en este mes de diciembre he querido ir más allá. Y por supuesto, no me basto yo solo como para poder ilustrar al lector sobre las bellezas e historia de nuestra muy noble y leal ciudad.

Desde hace bastante tiempo me ronda la cabeza tratar de trasladar una obra histórica, un proyecto de más de una década de estudio e investigación, llevado a cabo por el profesor, tristemente desaparecido, D. Juan Manuel Moreno García, con la inestimable ayuda de D. Rafael de Talavera Quirós, del cual aún podemos disfrutar en vida (ambos distinguidos con la Medalla de la Jarra de Azucenas, en su categoría de Oro, por el Consistorio de la ciudad). Llevarlo, como digo, al papel actual, y sobre todo a la imagen y al sonido del vídeo.

Quizás peque de atrevido y cargado de temeridad por acometer un proyecto de tal envergadura, y hablo de la obra del profesor con, a lo mejor, excesiva ligereza, pero creo, modestamente, que esta magnánima obra literaria, plena de conocimiento y erudición, puede, de esta manera, llegar a gentes que jamás hubiesen ni atisbado su existencia.

Así pues, dispongámonos a disfrutar de las imágenes de nuestra bella ciudad, acompañadas por los textos del añorado profesor. Si esto vale y sirve para dar a conocer el “Callejero Histórico de Antequera” y alguien se atreve a venir y a conocerlo “in situ”, me daré por satisfecho.