En Relieve

Donde vive la Prehistoria

Los antequeranos que se encuentren en la treintena solo recordarán haber visto el recinto arqueológico Dólmenes de Antequera de una forma: con un gran edificio sin finalizar y apariencia de abandono claramente visible desde la circunvalación norte. Esa infraestructura ha pasado a la historia junto a una larga sucesión de fechas, noticias y propuestas que durante años han sido un incómodo acompañante de los Dólmenes para dar paso a un edificio mucho más acorde al espacio milenario en el que se encuentra y, no lo olvidemos, a los requerimientos que realizó ICOMOS y UNESCO con respecto al mismo de forma paralela a la Declaración de Patrimonio Mundial. 

Y es que, si nos planteamos hacer un repaso por la historia de este museo –que también ha pasado por varios nombres– es posible que incluso nos perdamos entre tantas fechas, noticias, propuestas y personas que se han relacionado con este proyecto. Por ello, vamos a resumir solo algunas de las más importantes. 

En el año 1985 la Junta de Andalucía se compromete a la creación de este museo, cuyo proyecto de ejecución llegaría en 1989, y dos años después se adjudicarían las obras, contando con 500 millones de pesetas de presupuesto. Aunque la idea era en un primer lugar era que las obras se terminasen en 1992, no fue así, y meses después se paralizaron. Tras esto llegarían modificaciones de proyecto, nuevas ideas, intentos de reinicio de obras… que no culminarían en nada. Habría que esperar a finales de 2007 para que se abriese el Centro de Recepción de Visitantes, pero el proyecto del que entonces sería el Centro de Interpretación de los Dólmenes seguía sin avanzar.  

El impulso definitivo tendría que venir con los requerimientos de ICOMOS y la UNESCO tras la visita en 2015 de Margaret Gowen, arqueóloga y miembro del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) que fue la encargada de redactar el informe que daría pie, meses después, a la Declaración del Sitio Dólmenes de Antequera como Patrimonio Mundial (Estambul, 15 de julio de 2016). 

Para adaptarse a los requerimientos establecidos con esta declaración, ya en noviembre de 2016 salía a licitación la redacción de la modificación del proyecto para culminar la infraestructura, un año después se adjudicaban las obras y en febrero de 2018 daban comienzo.  

Todo ello para llegar a otra fecha, el lunes 18 de enero de 2021, que pasará a formar parte del larguísimo calendario que acompaña a este proyecto como el día en que se pudo visitar la infraestructura tras el fin de la obras.  

 

Objetivo: reducir el volumen 

En cuanto al edificio en sí, el principal objetivo a la hora de abordar el nuevo proyecto consistía en reducir el volumen del edificio en sí que contaba con un sótano y dos plantas. Por ello, las actuaciones para adaptar el edificio del museo, realizadas bajo el proyecto de Arquitectura Campos Alcaide y los trabajos de la empresa constructora Díaz Cubero, han consistido, fundamentalmente, en la reducción del impacto visual del edificio preexistente eliminando la planta superior. De esta forma, el edificio actual cuenta con 4.271,75 m3, repartidos en dos niveles: sótano y planta principal, y una imagen mucho más acorde con el espacio en el que se encuentra.   

Para la ejecución del que ha sido el proyecto final, cuyas obras han tenido una duración de 33 meses, se han invertido 4,5 millones de euros cofinanciados por la Unión Europea mediante los Fondos FEDER. A esto habrá que sumar a partir de ahora las partidas que se destinarán al gasto corriente (seguridad, limpieza y mantenimiento) e inversiones, que crecen en los Presupuestos de 2021 un 23% y un 3%, respectivamente, hasta alcanzar un global de 986.148,84 euros, según se destaca desde la Consejería de Cultura. 

 

Más que un Museo 

El edificio está preparado para albergar un proyecto museográfico en el que se pondrá de relieve el Valor Universal Excepcional de los Dólmenes así como exposiciones temporales, pero su uso irá más allá. El objetivo es que se convierta en un gran referente para la investigación sobre la prehistoria, y para ello cuenta en su sótano con varias salas para uso docente y laboratorios de estudio.  

Además, este edificio está llamado a funcionar como espacio de recepción de visitantes y que contribuya a ordenar las visitas al conjunto arqueológico. Recordemos que el Conjunto contó en el año 2019 –último completo antes de la llegada de la pandemia que lo cambió todo en marzo de 2020– con más de 210.000 visitas, con lo que se consolidaba la tendencia de aumento de visitantes que se iniciaba unos años antes con la declaración como Patrimonio Mundial (se pasó de los 106.583 del año 2015, a los 212.247 en 2017, y los 213.623 en 2018). 

 

Dos temporales para su apertura 

Una vez finalizado el edificio no concluye, ni mucho menos, el trabajo. La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico trabaja en estos momentos en la resolución de los últimos trámites para su apertura como son la licencia de ocupación y apertura, la inscripción de obra nueva y la adaptación del proyecto museográfico y la museografía, valorada en 2,5 millones de euros. 

Este último, sin duda, es uno de los trabajos más laboriosos, pues supone la planificación de una exposición permanente que pondrá de relieve los valores universales reconocidos a este conjunto arqueológico, y que servirá como base para la comprensión de este y la visita a los monumentos. Con ello, se cumple con las recomendaciones del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco de transferir a la ciudadanía las características que le hacen merecedoras de ingresar en la Lista de Patrimonio Mundial. Desde la Junta de Andalucía no se ha querido dar una fecha en la que podría estar lista esta exposición permanente, en la que sí se adelantó que estarán presentes piezas que durante los últimos años se han descubierto en la zona pero que, por no contar con un espacio para su almacenamiento aquí, fueron trasladadas a otros lugares. Para ello, es necesario realizar un importante trabajo de conversaciones con administraciones e instituciones, en lo que será una labor de gran envergadura para la que la consejera ha pedido tiempo.  

Lo que sí se sabe es que en el momento de su inauguración la nueva infraestructura cultural contará con dos exposiciones temporales. Una de ellas abordará la figura del investigador Manuel Gómez-Moreno (1870-1970), cuya labor fue fundamental para la puesta en valor de los Dólmenes, siendo suyo el primer trabajo que analizó los tres monumentos funerarios de Antequera: Menga, Viera y El Romeral. La otra tendría como protagonista al genial poeta antequerano José Antonio Muñoz Rojas (1909-2009), que prestó mucha atención en su obra al paisaje antequerano, volcado hacia una adoración de la naturaleza en su vertiente agraria. De esta forma, la exposición recreará la mirada de este sobresaliente artista cuyo modo de entender el paisaje era tan afín y cercano, ‒pese al lapso temporal que media,‒ al de los ancestros que idearon los Dólmenes de Antequera. 

Está previsto que estas dos exposiciones temporales puedan inaugurarse a finales de este año 2021, con lo que el Museo abrirá y podrá ser visitado, funcionando también como espacio de recepción de visitantes, aunque no cuente aún con la exposición permanente. Comenzará entonces otra historia, esta vez, mucho más amable. 

“Otra vez escribimos algo para la historia de la ciudad” 

El consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo; la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, y el alcalde de Antequera, Manuel Barón, junto al director del Conjunto Arqueológico, Bartolomé Ruiz, recorrían el interior del edificio el pasado 18 de enero destacando el carácter histórico de ese acto. “Será un lugar fundamental para el conocimiento de la Prehistoria en Andalucía”, decía la consejera de Cultura, destacando que “el Museo del Sitio será un reclamo económico importante para la ciudad y toda la comarca y apuntala los valores universales del conjunto dolménico”.