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El laboratorio de las escuelas del siglo XXI

Antequera centro de Andalucía, cruce de caminos, ciudad de El Torcal y los Dólmenes… y ahora además Tierra de Maestros. El futuro de la educación también pasa por aquí gracias al trabajo del grupo pedagógico liderado por Gabriel Marín, que ha situado a la ciudad en la vanguardia de la innovación y la investigación a nivel europeo.

Tierra de Maestros es mucho más que un centro de formación de oposiciones. En los últimos años se ha convertido en un referente en proyectos de I+D+I, diseñando nuevas propuestas formativas en una época en la que las transformaciones sociales, económicas y los avances tecnológicos están dejando obsoleto el modelo educativo tradicional, basado en una enseñanza transmisiva y unidireccional. Estos ‘Quijotes’ de la escuela proponen romper los moldes de la enseñanza tradicional explorando nuevos modelos, nuevas metodologías y diseñando nuevos espacios educacionales. En Europa ya miran hacia Antequera para construir las escuelas del futuro.

INNOVACIÓN. ”El paisaje pedagógico de un aula no puede ser una pizarra y los niños sentados. Los niños aprenden jugando, investigando, o cuando uno se lo explica a otro, porque se lo explica en su vocabulario y mientras lo hace, ha acomodado lo aprendido. Es algo natural”, nos cuenta Gabriel, dejando claro desde el principio esa necesidad por aplicar nuevas metodologías en el aula. “Se trata de fomentar el crecimiento del niño, eso no ha cambiado, pero las vitaminas que hay ahora son muy distintas a las que había antes”, añade.

Esta es precisamente una de las principales líneas de trabajo de Tierra de Maestros: cual si fuera un laboratorio, experimentar con esas vitaminas hasta crear las píldoras educativas necesarias para revitalizar el sistema educativo. Para ello, Gabriel se ha rodeado de un equipo de especialistas para cubrir los retos del mundo educativo, trabajando además codo a codo con instituciones regionales, nacionales e internacionales. “Trabajamos con universidades europeas en proyectos innovadores muy potentes, también con instituciones públicas, privadas, culturales… estamos creando el modelo de escuela del siglo XXI, dando formación permanente a centros de profesores. Ahora además nos han nombrado Centro de Formación Europeo -solo hay cinco en España- para dar formación a docentes de universidades de toda Europa”, apunta Gabriel.

EL PATRIMONIO COMO VEHÍCULO DE APRENDIZAJE. Uno de los proyectos más interesantes de los muchos que tienen entre manos se basa en utilizar el patrimonio como herramienta educativa. “Puedo enseñar matemáticas o lengua a través de la fachada de Santa María, por ejemplo. Para el alumno es más interesante porque es algo que pertenece a su propio contexto, y además seguramente se pueda hacer un trabajo que luego repercuta en la misma sociedad”, explica.

“El paisaje pedagógico de un aula no puede ser una pizarra y los niños sentados”

Uniendo patrimonio y nuevas tecnologías, han participado en un proyecto junto a universidades de Italia, Portugal, Hungría y Alemania en el que Antequera es la protagonista de un videojuego educativo que pronto saldrá a la luz. “Siempre intentamos poner a Antequera en el punto de referencia a nivel educativo. De hecho ya hicimos hace unos meses aquí un congreso internacional con investigadores de toda Europa, Australia o Canadá. Queremos que Antequera sea un referente tanto nacional como europeo en este ámbito”, subraya Gabriel.

APLICAR LA INNOVACIÓN EN LAS AULAS. Uno de los principales retos a los que se enfrenta la educación es, precisamente, la aplicación en las aulas de todos estos proyectos innovadores. Algunos docentes ya van incluyendo estas “píldoras educativas” en sus centros, pero a la hora de aplicar es fundamentar crear redes. “Todos nuestros proyectos tienen un campo de actuación piloto bajo la base científica de la investigación-acción; es decir, se han puesto en práctica en aulas, que no dejan de ser un laboratorio. Lo que queremos es que se extienda, que se apueste definitivamente por la innovación”, advierte Gabriel.

Para eso es necesario crear conciencia de que la educación tiene que evolucionar. “La educación ha perdido parte del contacto con el progreso científico. Mientras se producen avances científicos en otros ámbitos, la educación se ha quedado aislada, en un sistema que se creó con la revolución industrial. Incluso ahora con el COVID, que era claramente una oportunidad y una necesidad hacerlo, no se ha apostado por la innovación”, lamenta.

OPOSICIONES. Lógicamente, todo este trabajo de investigación repercute en el otro pilar fundamental de Tierra de Maestros: la formación de oposiciones. “Nosotros aplicamos nuestra propia metodología a la hora de preparar a los futuros docentes para las oposiciones, por eso creo que obtenemos tan buenos resultados y los productos creativos de nuestros alumnos son diferentes”, explica Gabriel.

“Estamos muy esperanzados viendo el horizonte, el futuro nos viene de cara”

No en vano, el centro cuenta con el porcentaje más elevado de alumnos con plaza de toda Andalucía, siendo también un referente en ese aspecto. Todo un orgullo para Antequera y para Gabriel, que se muestra muy ilusionado con lo que está por venir: “Estamos muy esperanzados viendo el horizonte a pesar de la que está cayendo. Creo que el futuro nos viene de cara y lo afrontamos con los pies en el suelo y disfrutando de lo que hacemos”.