Referentes

Elena Rueda. La actriz y bailarina antequerana del musical de Banderas

Su madre fue la primera en darse cuenta que su pasión por bailar y cantar no sería pasajera. Reconoció su talento mientras Elena jugaba a interpretar frente al espejo de casa. Ellos, sus padres, han sido fundamentales para que hoy esta joven antequerana, después de un largo camino de preparación y casting, haya llegado a uno de sus pasos más importantes de su carrera: formar parte del elenco de Antonio Banderas en A Chorus Line.

No te lo vas a creer pero hasta ahora te conocíamos como nadadora y no como bailarina.

Sí, justo recordaba la entrevista que me hicieron hace ya años. Es otro de mis hobbies, y lo echo de menos pero ahora ya no tengo tiempo. Porque yo antes nadaba y bailaba. Recuerdo días en los que me levantaba a las seis de la mañana para nadar, después al colegio, volvía a nadar por la tarde y después mis padres me llevaban a bailar.

¿Eso con cuántos años hace?

Pues creo que tendría unos catorce años.

Entonces, ya tenías claro que la cosa iría más por el baile que por la natación.

Pues no. Sí es cierto que siempre de pequeña era de las que jugaba al karaoke. Mi madre decía que no paraba quieta. Inventaba incluso bailes con mis amigos. Fui incluso aquí en Antequera a una escuela pequeñita de baile, la mayoría era gente más mayor que yo. Y un día en Plaza Mayor vi una escuela cuya imagen era la figura de una bailarina y le pedí a mi padre entrar. Cuando yo vi las fotos, los vídeos dije: yo quiero hacer eso. Nunca olvidaré la frase de mi padre: Pues por aquí se empieza. Un mes después mi padre me apuntó pensando que se me pasaría pero mi madre sabía que eso iba a durar. Así, comenzaron a llevarme todos los sábados y después cada día. Ahora veo el sacrificio que hicieron por mí.

En ese momento, dejó de ser un hobby para comenzar tu formación

Sí, desde que entré a los doce años comienzan a prepararte para la etapa profesional. Después los profesores te guían, te dicen que sí tienes posibilidades. Y sobre todo, yo sentía que cada día me llenaba más, así que en ese momento dije: sí, quiero dedicarme a esto. Aunque me costó. Hubo un tiempo en que incluso pensé en hacer Audiovisuales, me saqué la selectividad por eso. Pero un profesor me dijo: la primera carrera que tienes que elegir es la que más te gusta. Así que me fui a la Escuela Superior de Artes Escénicas. Una parte de danza clásica, y por otro lado, canto, baile e interpretación. La idea era prepararme para todo y ser totalmente multidisciplinar. De ahí, además, me llevo muchos contactos y profesores que me han ayudado mucho.

¿Cuántos años?

Siete años. Y parece mucho pero hay profesionales que empiezan mucho antes que yo. Salí a los 19 años.

Y empezaste a buscarte la vida

Sí, en ese momento todos volamos a Madrid.

Qué joven para comenzar

Bueno, piensa que a los 16 años yo me fui. Yo tenía en ese entonces ya la escuela cada día y mis padres me llevaban y me traían a Antequera cada tarde. Eso ya no podía ser más. Entonces, estuve en Málaga en una residencia con esa edad. Iba al instituto y cogía un autobús para ir a la escuela. Luego estuve en un piso con unas amigas y cuando dí el salto a Madrid, yo ya estaba acostumbrada a estar lejos de casa. Se me hacía raro porque no era tan cerca e iba a estar mas tiempo sin verlos.

Pincha aquí para ver vídeo de la actuación

Y empezaron los casting

Sí. Me cogieron para la serie Centro Médico. Es lo primero que hacía de tele, además con un guión pero al que no había que fijarse al cien por cien. Estuvo muy bien. Y después llegó Moulin Rouge en Barcelona. Había pasado un mes y medio desde que llegue a Madrid. Allí estuve nueve meses y después enganché con una obra de teatro, en la que hice texto por primera vez.

Supongo que eso no es lo normal. Con 19 años, estar ya ahí.

Pues sí, ahora lo pienso y creo que me vino muy pronto. Ahora, lo veo después de lo que he ido pasando. Porque después han venido muchos noes. Estas con gente de 30 años, con su carrera hecha. Luego, vinieron muchos casting, muchas cosas. Finales de musicales grandes con hasta cinco fases y en la última te decían: eres muy joven, falta experiencia… Siempre me daban razones positivas, no he encontrado malos comentarios sobre mi trabajo, pero siempre faltaba algo. Y yo me preguntaba: ¿el qué falta? Ha sido una etapa más frustrante que hay que pasar. En ese momento pensé que hice Moulin Rouge en un momento que no me tocaba y que tenía años, debía seguir formándome y trabajando para conseguirlo.

¿Y qué te decían tus padres?

Precisamente, eso: Elena eres muy joven y no has parado de trabajar. Y lo tuve claro. Después de cada oportunidad grande, aunque te ayude, hay que empezar de cero. No lo tengo fácil yo, ni nadie de los que se dedica a esta profesión.

Ver vídeo de la actuación pinchando aquí

Son casting muy duros

Sí, son varias fases. Pero lo más difícil de los musicales es que buscan personajes concretos. Puede que cantes y bailes mejor pero hay otra personas que es el personaje. Con eso también tienes que luchar y esperar a que llegue el tuyo.

Estamos hablando de que cada casting es como una oposición única

Sí, te lo preparas a muerte. De hecho, me preparé varios en catalán que pensé que tenía pocas posibilidades y llegué a la fase final. Por eso, cuando trabajas tanto, ves que vas pasando escalones y al final te dicen que no, cuesta empezar y prepararte otro. Y he hecho muchos. Mi madre me dice que no me haga ilusiones con nada, yo creo que es inevitable y además es parte de la motivación, ir ilusionada. De hecho, fui a uno que pensé que no llegaría a nada y me cogieron. Era un tributo a varias historias como El Rey León, Mary Poppins y estuve desde noviembre hasta mayo. Era algo más pequeño, pero estuvimos de gira y me lo pasé genial, con gente maravillosa.

 

Y llegó Banderas

Sí. Igual varias fases. Fue muy duro. Cuando me dieron para un personaje tuve que hacer un workshop con Antonio, la coreógrafa americana y con un traductor. Mi cara era un poema. Entonces no sabía qué tipo de personas era Antonio Banderas, ahora ya sí. Es tremendamente cercano y estoy aprendiendo muchísimo. Eso es lo mejor. Tengo mucha confianza y me apoya mucho para que siga hacia adelante. Allí es uno más y puedes contar con él.

¿Y qué haces en el musical?

Bailo y canto en cabina. Y he hecho algún papel cuando una chica no ha podido. Porque aquello es como una guardería, somos cuarenta personas. Cuando uno cae malo, caemos todos.

¿Crees que es la puerta más importante que se te ha abierto hasta el momento?

Sí, sin duda. Al principio no me lo creía. Pero sé que hay miles de personas que querrían estar donde estoy. Y sobre todo, en el momento que llega esto y la repercusión que ha tenido. De hecho, vamos a actuar en los Goya.

¿Y tus padres qué han dicho?

Encantados. Ya me han visto tres veces. Además, la historia del musical está muy relacionada con la nuestra. Yo siempre me emociono.

¿Y has pensado qué harás después de esta experiencia?

Me iré a Madrid. Volveré a hacer casting y hay algunos frentes abiertos a ver qué pasa.

¿Cuál es tu mayor sueño?

Ser protagonista en un musical. Es uno de mis grandes sueños. Y sobre todo, seguir viviendo de lo que me gusta.

¿Y cómo sería ese musical, lo has pensado?

Me gusta mucho Greasse o Chicago. Aunque también me gustaría tener mi propio show y lo haré en algún momento también.

¿Qué le dirías a esas niñas que sueñan como tú y que hoy bailan y cantan frente al espejo?

Yo le diría a esos niños y niñas que no tengan miedo que luchen por lo que quieren que se esfuercen porque es una carrera de resistencia, te lo tienes que currar y cada uno tiene su camino por no llegar más tarde vas a ser peor. Lo importante es tener tu objetivo claro. Y si alguien no te apoya o te dice que no vales, sigue. Ten muy claro lo que eres y de lo que eres capaz y trabaja más y más porque, a pesar de lo que te digan, lo que te mereces llegará seguro. Lo más importante es confiar en uno mismo.

Sigue su trabajo en:

INSTAGRAM: @ELENARUEDAL
FACEBOOK: ELENA RUEDA ALCAIDE
YOUTUBE: ELENA RUEDA ALCAIDE