Colectivos

Emprendedoras y Empresarias de Archidona. Premio Reconocidas 2020

La de la tienda de alimentación, la de la peluquería, la de la tienda de ropa, la de la churrería, la de la óptica, la del bar, la de la farmacia. No nos damos cuenta, pero los pueblos pequeños y rurales subsisten día a día gracias a mujeres emprendedoras que, muchas veces a la sombra de sus maridos, se atreven a iniciar la aventura de un negocio como si no tuvieran bastante con sacar adelante su propia casa.

Rompiendo el estereotipo de esa mujer rural relacionada con lo agrario, aparece en Archidona un colectivo que está causando toda una revolución: Emprendedoras y Empresarias (E y E), una asociación de mujeres que regentan algún tipo de negocio en el municipio y que en apenas un año de vida han logrado una fuerza que ya es imparable, hasta el punto de tomar los mandos de la histórica asociación de comerciantes Cora de Rayya. Aunque esa es otra historia que ya contaremos.

El colectivo no solo trabaja en una vertiente comercial o empresarial, sino que tiene una marcada línea social, y se encuentra muy implicado en las cuestiones que afectan a Archidona.

“La mujer trabajadora ha existido siempre, pero se le ha dado un papel secundario. Las mujeres empresarias, científicas, artistas… siempre se asocian a una capital, cuando aquí existen y no son reconocidas. Son mujeres que abren su tienda, limpian su escaparate, esperan al proveedor, se forman, apuestan por ellas mismas y además se escapan a recoger al niño del colegio o a llevarlo a las extraescolares”, nos cuenta Ana Moya, que en 2004 abrió una Escuela de Artes Escénicas en el municipio que es un referente en la comarca. “Los primeros años tuve que contratar a una persona para cuidar a mis hijos, porque llegué a tener más de 200 alumnos. Es muy difícil la conciliación”, añade. Ana es uno de esos ejemplos de mujeres que apuestan por modernizar y acercar la cultura a los pequeños municipios. El año pasado recibió el reconocimiento Mujer Rural que otorga cada año la Junta de Andalucía.

Actualmente, la asociación cuenta con una treintena de empresarias y emprendedoras que abarcan sectores muy diferentes. Unas son nuevas en esto de sacar adelante un negocio y otras llevan toda la vida, habiendo incluso heredado el comercio de sus madres y abuelas. Como es el caso de María José Pacheco, tercera generación de la histórica mercería Casa Pepita Javier, uno de los comercios más antiguos de Archidona. Ella lo ha vivido desde pequeña, pues han sido las mujeres de su casa las que han sacado adelante el negocio familiar. Hace unos años se atrevió con una expansión abriendo otra mercería en la zona de El Llano.

Son conocidas por sus originales campañas comerciales, con actividades que se salen de la norma como Una Navidad diferente, con actividades centradas en la Igualdad y espectáculos de música y baile con nieve artificial.

Los objetivos de E y E son muy claros: una línea comercial-empresa y una línea social. No solo se trata de una asociación para potenciar el comercio local, sino que trabajan para exprimir al máximo todos los recursos de la administración que puedan favorecer la igualdad de la mujer en el emprendimiento y la empresa. “Asesoramos a todas las mujeres que tengan sueños o ideas, estamos al día de las subvenciones que salen para el emprendimiento femenino y potenciamos que las mujeres apuesten por sí mismas”, explica Mª Carmen Astorga, que hace cinco años decidió quedarse con la librería a la que era asidua tras varios trabajos temporales y por horas con los que poder conciliar. “Tengo pasión por los libros, y cuando vi que la traspasaban decidí apostar por mí”, apunta.

Conciliación es una de las palabras que más suena cuando nos sentamos a charlar con ellas. Otra es despoblación, porque “hay que educar a los hijos para que cuando salgan y estudien, vuelvan, en lugar de educarles para que se vayan”. Buen ejemplo de ello es el de Eva Luengo, propietaria de una tienda de ropa y calzado de niños. Sus hijos se han criado en la tienda echando una mano los fines de semana cambiando las estanterías, cosas de la conciliación. Ahora, el mayor está trabajando con un contrato de formación para aprender a llevar el negocio familiar.

Algunos las han tachado de excluyentes, por aquello de ser una asociación solo de mujeres. Ellas tienen claro que son todo lo contrario, una asociación para sumar. “Quien nos llama excluyentes no ha entendido nada, sería mucho más fácil si la gente no le buscara los tres pies al gato. Lo ideal, claro, sería que hubiera una sola asociación de comerciantes y empresarios y empresarias a lo grande, fuerte y magnífica; lo triste es que tengamos que crear una para nosotras”, lamentan.

Un ejemplo claro de esta suma y esta lucha por la igualdad es su logotipo, con colores muy significativos. Una letra E de color rosa que representa los movimientos femeninos, y una E azul representando los avances en igualdad. En medio, una y griega blanca, neutra, que simboliza la fusión de ambos conceptos. Tan identificadas están con estos colores que es fácil reconocerlas en cualquier acto por llevar unos pañuelos rosas y azules al cuello.

La verdadera revolución la han conseguido con su vertiente social. Además de formar parte de varios consejos municipales de Fiestas, Turismo o Comercio, cuentan con una sección propia en radio y son conocidas por sus originales campañas comerciales, con actividades que se salen de la norma. Una Navidad diferente, con actividades centradas en la Igualdad, o la campaña de San Valentín son dos de sus grandes logros en el municipio.

En esta última han repetido el eslógan Quiérete, que en lugar de enfocar el Día de los Enamorados a las parejas, lo hace hacia la autoestima desde un punto de vista emocional. “Cree en ti, piensa en ti, y si quieres aplicarlo a nivel comercial, no esperes a que te regalen y cómpratelo tú”, explican.

Acaban de recibir el premio Reconocidas 2020 que otorga la Diputación de Málaga a mujeres o entidades que trabajan por la igualdad de género en la provincia, un reconocimiento que les llega con apenas un año de vida.

Su compromiso va mucho más allá del ámbito comercial, y poco a poco están cambiando mentalidades y mejorando el lugar en el que viven. No paran, y nos cuentan que tienen varios proyectos entre manos como cambiar algunas cosas en las fiestas locales “que no vemos en los tiempos que corren”, así como tres grandes proyectos enfocados al Turismo y al Comercio. Además, acaban de recibir el premio Reconocidas 2020 que otorga la Diputación de Málaga a personas o colectivos que trabajan por la igualdad de género. Mujeres incombustibles que vienen a reivindicar su papel en una sociedad que sigue dando pasos hacia la igualdad real gracias a ejemplos como el suyo.