Colectivos

FAMCA. En continua lucha por la igualdad

En el año 2002, contando con el incentivo y el apoyo del Grupo de Desarrollo Rural, nacía la Federación de Asociaciones de Mujeres de la Comarca de Antequera (FAMCA). El objetivo no era otro que el de dar más fuerza a los proyectos que varias asociaciones de mujeres de diversos municipios de la comarca llevaban a cabo, así como poner en común sus aportaciones y desarrollar actividades a nivel comarcal. Casi 20 años después continúan en la lucha por la igualdad  porque, pese a los avances de los últimos años, todavía queda mucho camino que recorrer.

Mucho se ha avanzado en la igualdad entre el hombre y la mujer en los últimos años, pero todavía existen bastantes brechas que cerrar, techos que romper y camino que recorrer. En ello lleva desde hace casi 20 años la Federación de Asociaciones de Mujeres de la Comarca de Antequera (FAMCA), que aglutina a varias asociaciones de mujeres de diversos municipios de la comarca como son la Asociación de Mujeres Abriendo Caminos de Alameda, Asociación de Mujeres Germinar de Bobadilla Estación, Asociación de enfermas de fibromialgia, enfermedades reumáticas y raras (FIREUMAS) de Antequera, Asociación Cuesta del Palmar de Villanueva de la Concepción, Asociación de Mujeres Flor de Albahaca de Humilladero, Asociación de Mujeres Amanecer de Fuente de Piedra y la Asociación de Mujeres La Torre de Casabermeja. 

LA MUJER RURAL. “Indudablemente la mujer rural tiene todavía más barreras”, reconoce Juana Ruiz, presidenta de FAMCA, ya que en el ámbito rural los roles y estereotipos están aún más marcados que en las ciudades. Por ello, desde la federación se trata de ofrecer a las mujeres de la comarca alternativas para que salgan de casa y se desarrollen en el ámbito de lo personal. Asimismo, se trabaja en materia de violencia de género, empoderamiento de la mujer en el ámbito laboral, y en materia de educación con los colegios e institutos.  

Sin embargo, estas asociaciones trabajan fundamentalmente con socias de una determinada edad, siendo más difícil que las jóvenes se acerquen a ellas, por lo que afecta al trabajo y proyectos que se pueden realizar. A esto hay que sumar que en la actualidad la federación, al igual que el resto de grupos, se enfrenta al problema añadido de la imposibilidad de realizar reuniones presenciales, por lo que deben recurrir a las nuevas tecnologías para reuniones, encuentros y talleres, y estas mujeres no siempre se llevan demasiado bien con ellas. “Llevamos meses lanzando el mensaje a las socias de que hay que coger al toro por los cuernos y usar el ordenador, teléfono o tablet”.  

NUEVOS PROYECTOS. En la actualidad, a través de la Asociación Flor de Albahaca de Humilladero y gracias al proyecto “Mujer Erigida”, que cuenta con la aportación de fondos por parte de la Diputación Provincial, se están llevando a cabo hasta 19 talleres online en las diferentes asociaciones. A este proyecto se suman otros como los que está realizando la asociación de Fuente de Piedra y los propios de FAMCA.  

Precisamente desde la Asociación Amanecer de Fuente de Piedra nació hace unos años el proyecto Profesiones sin género a través de cual se daba visibilidad a las mujeres rurales de la comarca e incidiendo en aquellas que desarrollan tareas consideradas “masculinizadas”.  

LA EDUCACIÓN, PIEZA FUNDAMENTAL. Como en casi todo, el futuro de la igualdad pasa por la educación. “Creemos que es muy importante trabajar en los colegios e institutos”, reafirma Juana Ruiz, que considera que hay momentos en los que parece que está habiendo una marcha atrás en la actitudes de los jóvenes 

“Se ha hecho muchísimo trabajo, pero nos queda muchísimo por recorrer”, asegura Juana. De hecho, hace tres años se llevó a cabo el proyecto Ni princesas ni superhéroes. La igualdad no es un cuento en el que se trabajó con niños y niñas de 5º y 6º de Primaria “y cuando escuchas las respuestas de niños y niñas te quedas asombrada, porque piensas que esa fase está superada y ves que no”. Por ello, se está pensando dar una segunda parte al proyecto a través de la música para destinarlo a jóvenes de 3º y 4º de ESO. “Se trataría de un proyecto basado en el rap y en cómo esas letras calan en los chavales”, y es que, precisamente buena parte de la música que escuchan los jóvenes hoy en día lanza un mensaje “contra el que es complicado luchar”.  

Pero ahí seguirán ellas, trabajando para no dar ni un paso atrás y seguir recorriendo camino hacia la ansiada meta de la igualdad real.