Familia

Family Reset

Cosecha del 84. Hija y madre de familia numerosa. Licenciada en Ciencias Políticas entre papeles de colegio. Trimadre con poco tiempo libre, mucho sueño y ganas de cambiar el mundo.

Empezar un año es como empezar un libro con las páginas en blanco. Tenemos por delante 365 días para realizar todos aquellos propósitos que nos hemos puesto al acabar el año. Tenemos ánimos renovados, quizás algo más de fuerza tras pasar unos días en familia disfrutando de ellos todo el tiempo que la rutina nos roba. Te propongo un Family Reset: varias ideas para resetear y empezar este libro que nos brindan de nuevo, a tope en familia.

Pasar más tiempo juntos. Lo de poco tiempo de calidad ha pasado a la historia, es el consuelo de los que no pueden dar mucho tiempo a sus hijos. Los niños necesitan que les atendamos, que juguemos y que estemos con ellos. Es cierto que el día a día, entre los trabajos y las demás actividades, vamos justos, pero es bueno organizar planes para hacer con ellos. Un plan familiar especial puede ser hacer una excursión al campo, un paseo turístico aunque sea por tu ciudad o practicar algún deporte juntos.

Aparcar el móvil mientras estamos con ellos. Aprendamos y enseñemos a mirar a los ojos. Si ellos también están muy “apegados” a las tecnologías, es bueno establecer un horario y unas normas para que los aparatos no sean un obstáculo entre los miembros de casa.

Escucha más. Dejemos hablar al otro, no solo a los hijos, también al marido o a nuestra mujer. A veces solo hablamos y no escuchamos a los demás.

Gritar menos. ¿En qué casa no hay gritos por mucha disciplina positiva que quieras tener? El trabajo, el estrés, las tareas del hogar y algún comportamiento regulero de los niños pueden hacer que perdamos los nervios y gritemos de manera excesiva. Debemos pararnos a respirar hondo y pensar si gritándole a nuestros hijos nos vamos a sentir mejor. Seguramente, no.

Agradece. Es importante enseñar a nuestros hijos que todo no les tiene que venir dado, que sepan decir “gracias” a las personas que tiene alrededor. Todos los días tenemos la oportunidad de dar las gracias a muchas personas: al panadero que te vende la barra de pan, al vecino que te sujeta la puerta para que entres, a tu hermano que te saca la leche del microondas… Recordad que los padres también debemos ser agradecidos si queremos que nuestros hijos aprendan de nosotros.

Pincha y sígueme en La madre molona