Viajeros

Fiesta de las Luces en Lyon (2015)

Por Paco Peramos.
De naturaleza inquieta, siempre me ha seducido saber la verdad de las cosas: ahí reside el poder para hablar de ellas. Comunicador por vocación, me encanta contar lo que descubro y lo que veo. Mes a mes vamos a llenar nuestra maleta de sueños y despertar para hacerlos realidad. ¿Te vienes?

Teníamos un viaje previsto a Francia cuando convulsionaron el mundo la locura de los atentados terroristas de París. No somos de arrugarnos, y nos atrevimos a visitar Lyon en las especiales fechas en las cuales celebran su ‘Fiesta de las Luces’. Pero ese 2015 fue diferente…

Entre nuestro equipo viajero SOMOS cuatro. Hay una trotamundos que no nació entre nuestras fronteras, nuestra Ana Marín. Se nos fue a nacer a Lyon, una ciudad conocida antiguamente en español como “León” de Francia. Una ciudad con más de medio millón de habitantes, es la tercera más poblada del país tras París y Marsella.

Antigua capital de la Galia durante el Imperio Romano, históricamente se le tildó como la capital mundial de la seda, y hoy en día proliferan industrias farmacéuticas y biotecnológicas.

Los romanos la llamaron Lugdunum. Vio nacer a Claudio y Caracalla… y unos años después a nuestra Ana. El casco histórico de Lyon fue catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998.

Aconsejados por la nativa del lugar, hacia allá dirigimos nuestros preparativos de viaje argumentado el hacer coincidir las fechas de la escapada con las de la celebración en el lugar de su afamada ‘Fiesta de las Luces’, que anualmente tiene lugar entre los días 6 y 8 de diciembre. Desafortunadamente, y ya con toda la organización de la aventura hilvanada, vuelos, alojamientos y demás, el mundo convulsiona el 13 de noviembre de 2015, a escasos 20 días de nuestra partida, con atentados terroristas en la capital del país, París.

Armados de valor, con todas las precauciones que la lógica y el sentido común nos dictaban, decidimos no suspender el viaje y tratar de disfrutarlo de la mejor manera posible. No me tachen de “loco”, soy de la opinión de que si te dejas amedrentar por acontecimientos que no está en tu mano manejar, siempre con las precauciones lógicas, debes seguir tu camino. Total, que así hicimos. Nos dejamos envolver por el optimismo en días convulsos y partimos hacia Lyon. Un Lyon triste y compungido que convirtió su ‘Fiesta de las Luces’ en un homenaje póstumo, sentido y sincero, dedicado a las 137 víctimas mortales y 413 heridos que dejó la masacre y que consistió en llenar los alféizares de las ventanas y puertas de los balcones de la ciudad… Si quieren ver cómo fue, pinchen en el vídeo.

Guardamos agazapadas las inmensas ganas de volver a viajar que se nos acumulan en la mente. Mientras, hagamos realidad que esos viajes volverán CUIDÁNDONOS entre NOSOTROS MISMOS.