Familia

Hijos sándwich 

Cosecha del 84. Hija y madre de familia numerosa. Licenciada en Ciencias Políticas entre papeles de colegio. Trimadre con poco tiempo libre, mucho sueño y ganas de cambiar el mundo.

Algunos, por el nombre, no sabrán ni a qué me refiero, pero en medio minuto lo entenderán. Los niños sándwich son los niños de en medio, los medianos, los que recorren camino con los padres que ya está hecho y los que se destronan «demasiado pronto». Y es que con el primer hijo nos estrenamos como padres y, de pronto, llega un segundo que vemos con ojos de «segunda mano», porque nuestra primera vez ya ha pasado y, a pesar de que cada niño es un mundo y un ser al que amaremos infinitamente, las cosas nos las tomamos de otra manera. ¡Y no te digo más cuando es destronado por un tercero!  

Seguramente los que tengáis tres o más hijos sabréis de lo que os hablo y también habréis vivido cómo el carácter del mediano cambia y da la sensación de que va «a su bola», se pone un poco más arisco de la cuenta y está más suspicaz que de costumbre. 

Como padres, debemos plantearnos  si nuestro hijo mediano se comporta de manera diferente. Posiblemente nos pida más atención o quiera sobresalir del resto de alguna manera (a veces no precisamente buena). Así que tendremos que darle la vuelta a la tortilla y mostrarnos más encima con ellos, jugando más, estando más atentos a ellos y demostrándoles que siguen siendo tan queridos como antes de la llegada del nuevo hermanito. Esto no significa que si nos pide la mano le demos el cuerpo entero… ¡que nos conocemos! 

Ventajas de ser hermano mediano: 

  • Los padres estamos más «relajados»que con el primero, tenemos menos miedos. Los medianos se suelen criar con mayor libertad, aunque es importante que el niño no perciba «dejadez» por parte de los padres. 
  • Se dice que suelen ser más observadores. Tienen como modelo a su hermano mayor, pero también al pequeño.
  • Son más sociables (por lo general) y aprenden a trabajar con mayor rapidez en equipo. 
  • Salen (o se hacen) más avispados, buscan cómo apañarse para resolver sus problemas… y gracias a eso se hacen más independientes.
  • Tienen la facilidad para llevarse bien con todos los hermanos: para el mayor es el pequeño y para el pequeño es su compañero de juegos. 

Desventajas de ser hermano mediano: 

  • En ocasiones se les presta menos atención o sienten que se les quiere menos.
  • Suelen «sufrir» al ser destronados y dejar de ser los consentidos de la casa. 
  • Quieren llamar la atención y lo hacen en forma de rabietas y/o trastadas.
  • Pueden convertise en unos comodones, esperando que el mayor lo haga todo. 

Por todo esto es importantísimo hacer de ese hijo «sándwich» (aunque deberíamos hacerlo de cada uno)  un hijo especial, un hijo único. Para ello: 

  • Debemos reservar tiempo para dedicárselo exclusivamente. Hacer que se sienta protagonista de vuestro momento juntos.
  • No compararle ni con el mayor ni con el pequeño, todos somos diferentes.  
  • No tiene por qué seguir los pasos del mayor…no hacemos hijos en serie.
  • De vez en cuando, otorgarle el protagonismo y pedirle a él opinión sobre algo, preparar su plato o postre favorito.

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