Cómic

Jack Kirby, creador del Capitán América (y asesino de nazis)

Por Enrique Machuca
(Antequera, 1970) Comiquero.
Glotón audiovisual. Podcasteo en Sala de Peligro y me encanta
divulgar en el campo del cómic.
Soy @yodigono en Twitter.

Jacob Kurtzberg nació en 1917 al sur de Manhattan, hijo de una pareja de judíos inmigrantes. Pequeño de estatura y grande de temperamento, se crió como miembro de una de las pandillas juveniles que se dedicaban a gamberrear y pelearse con otras pandillas. Su facilidad para el dibujo le granjeó cierta fama en su entorno y fue la herramienta para escapar de lo que podría haber sido un futuro de delincuencia juvenil.

Como todo artista judío ha hecho en Estados Unidos a lo largo de los años, Jacob buscó un seudónimo que resultara más anglosajón, probando con Jack Curtiss, Curt Davis, Fred Sande, Ted Grey o Lance Kirby, hasta quedarse con Jack Kirby.

En esos años, finales de los 30, Kirby trabajó para diversos estudios de cómic y de animación y fue entonces cuando conoció a otro artista, Joe Simon, con el que formó una asociación que duró años. En 1940 empezaron a trabajar para una pequeña editorial llamada Timely donde conocieron a un adolescente llamado Stan Lee, cuyo nombre de nacimiento, por cierto, era Stanley Lieber.

A finales de 1940, Simon y Kirby crean a un personaje llamado Capitán América. Su primera portada mostraba al héroe atizando a Hitler, una auténtica declaración de intenciones. Aún faltaba un año para que Estados Unidos entrara en la II Guerra Mundial y el país no solo se mantenía neutral, sino que había una corriente de opinión que simpatizaba con el régimen nazi. Tanto es así que la editorial empezó a recibir mensajes y llamadas de teléfono amenazantes que Kirby, con su carácter peleón, respondía retando al que llamaba a que asomara por las oficinas. Nadie lo hizo nunca.

El Capitán América fue un éxito inesperado, capaz de competir en ventas con Superman o el Capitán Marvel. El contrato que firmaron pensando que era muy lucrativo de repente solo les proporcionaba las migajas de los beneficios, y por mucho que porfiaron para aumentar su sueldo, la editorial se mantuvo firme en la letra del contrato.

Ante esto, y a pesar de que tenían contrato en exclusiva con Timely, Simon y Kirby empezaron a trabajar a escondidas y con seudónimo para otra editorial, National Periodical, la editora de Superman, pero enseguida fueron descubiertos, según se dice por Stan Lee, que le fue con el chivatazo a Martin Goodman, director de Timely y, además, tío político de Lee.

 

Simon y Kirby fueron despedidos tras dibujar solo 10 números de Capitán América, pero siguieron trabajando para National, creando personajes como Boys Commandos o The Newsboy Legion, grupos juveniles cuyo éxito no se hizo esperar. Estados Unidos ya estaba embarcada en la guerra y esa era la patriótica temática de esos cómics. Kirby fue reclutado en junio de 1943 y enviado a Francia poco después del desembarco de Normandía, en agosto de 1944.

Ser pequeño, valiente y tener dotes artísticas le hizo ser nombrado explorador para deslizarse tras las líneas enemigas y hacer bosquejos de la situación del enemigo. En una de esas incursiones fue capturado por tres soldados nazis a los que mató con el cuchillo que arrebató a uno de ellos.

 

Tras la guerra, Kirby se reincorporó a su trabajo. Podemos pensar que haber creado al Capitán América ya le daría un puesto en la Historia del Cómic, pero realmente eso no fue nada comparado con lo que vino después, algo que dejaremos para el próximo número de SOMOS.

Continuará…

 

Para saber más sobre cómics tenéis a vuestra disposición los más de 60 podcasts de Sala de Peligro y su versión web. Síguenos también en redes sociales y Youtube.