En Relieve

José María Fernández, el genio singular

Autorretrato en el estudio

A principios de marzo del desafortunado 2020, José María Fernández volvía a Madrid a través de su obra para la que sería su primera exposición en la capital. Lo hacía en el Centro Cultural Matadero de Madrid y a través de ‘La palabra dibujada’. Pero parece como si los infortunios que acompañaron al genial intelectual, artista e investigador en vida, no lo dejasen tranquilo tampoco en su muerte, y poco después se vio afectada por el cierre que paralizó a todo el país. Ahora, gran parte de esta muestra se encuentra en Antequera para que podamos seguir conociendo un poco más quién fue y lo que hizo por esta ciudad. Porque José María Fernández todavía tiene mucho que decir.

José María Fernández Rodríguez (1881-1947) fue más que un escritor, pintor, articulista o investigador. Nació el mismo día que otro genio, Pablo Ruiz Picasso, y fue archivero municipal, director de la Escuela de Artes y Oficios y cronista de la ciudad, entre otras facetas. Pero su vida estuvo marcada por el infortunio y la soledad, al fallecer su esposa y sus hijos, y murió de forma temprana y prácticamente solo –apenas cuatro personas acudieron a su entierro–, legando sus bienes “al único amor que me ha quedado”, la ciudad a la que consagró “los mayores esfuerzos y desvelos” de su vida: Antequera.

Antequera fue la ciudad a la que consagró “los mayores esfuerzos y desvelos”

Y es precisamente Antequera, en el Museo de la Ciudad (MVCA), la que acoge ahora La palabra dibujada, una muestra que se abría a principios de marzo en la Casa del Lector, en el Centro Cultural Matadero de Madrid, y que se vio afectada, como todo, por el cierre total provocado días después por la pandemia del coronavirus. Esto hizo que su estancia en la capital se alargase más de lo previsto, pues se volvió a abrir al público en septiembre y se pudo visitar hasta principios de noviembre. Pese a ello, la difícil situación sanitaria ha provocado que se vea mermado el número de personas que han podido contemplar esta muestra en Madrid, teniendo en cuenta que por Matadero Madrid –uno de los espacios culturales más relevantes del país– pasan al mes unas 40.000 personas y que la muestra ha sido visitada por unas 12.000 (cifra tampoco nada deleznable teniendo en cuenta la situación).

Esta exposición, que se enmarca en las actividades del 50 aniversario del Archivo Municipal de Antequera, es una visión general de su trayectoria como artista a través de varias secciones temáticas que ponen en relación dos elementos: la palabra y la imagen, siendo la primera vez que se atiende a su carácter como escritor. Como su comisario, Miguel Ángel Fuentes, explica “una extraordinaria oportunidad para presentar en un mismo espacio obra y textos, en un juego donde la palabra dibuja”.

Pese a que la muestra original que se pudo ver en Madrid está formada por unos 80 paneles explicativos, la que se expone en el MVCA ha tenido que reducirse casi a la mitad por razones de espacio y son cerca de medio centenar de paneles los que la forman, así como piezas originales.

Un libro de los años 40

Cuanto más se conoce a José María Fernández, más nos damos cuenta del trascendental valor que su trabajo tuvo –y tiene– para Antequera. Sin embargo, por unas circunstancias o por otras, no siempre se ha dado a su obra el lugar que merece. Más de 70 años han tenido que pasar para que la ciudad cumpliese un compromiso al que se llegó nada más y nada menos que en 1944: la publicación de la obra hasta ahora inédita De Arqueología, Arquitectura y otras cosas de Antequera.

Fue en la Comisión de Gobierno del 17 de mayo de 1944 cuando don Ramón Sorzano Santolalla presentaba una moción para la adquisición del original de una obra de José María Fernández, con el fin de su posterior publicación. Manuscritos originales que se compraron por 7.000 pesetas. Si embargo, poca o ninguna noticia se tuvo de esto hasta muchos años después, cuando en los noventa llegara desde la antigua Biblioteca Antequerana y hasta el Museo de la Ciudad, junto con la obra artística del genial autor y gran cantidad de documentos y trabajos, un documento mecanografiado con la obra que fue adquirida por el Ayuntamiento en el 44, depositado entonces por el alcalde Jesús Romero y el cronista de la ciudad, Antonio Parejo Barranco.

Ya en 2010, tras la muerte de Francisco López Estrada y gracias al depósito de su fondo documental por parte de su hijo en la Biblioteca de la Real Academia de Antequera, se encuentra una carpeta que contiene un proyecto de edición del libro de José María Fernández que se remonta a 1972. Sin embargo no es hasta 2014 que se planteó nuevamente desde el Archivo Histórico editar el libro que por fin ha visto la luz tras un largo periodo de investigación y trabajo donde las figuras de personas como el propio López Estrada o Manuel Cascales, y, cómo no, José Escalante, han sido indispensables, a quienes hay que sumar el empeño del Área de Patrimonio y el propio Ayuntamiento de Antequera.

“En nuestro empeño por seguir honrando la vida y la obra de José María Fernández y continuar profundizando en su figura como investigador de todo lo que rodeaba a la ciudad por la que lo dio todo y también por la que lo perdió todo, no podemos sino sentirnos orgullosos al rescatar y publicar un proyecto que llevaba demasiados años en el olvido”, afirma el alcalde de la ciudad, Manuel Barón, en el prólogo.

Una reconstrucción, no una obra nueva

De Arqueología, Arquitectura y otras cosas de Antequera es una reconstrucción en la que se ha seguido la línea de diseño existente en la época en la que el libro debió publicarse, no una creación nueva con los recursos del autor. Para ello, se ha usado una fuente tipográfica de uso corriente en las décadas de los 40 y 50, se ha respetado la estructura gramatical de los textos y los pies de nota, y se han utilizado imágenes del archivo de José María Fernández, a las que se han añadido otras para dar coherencia a la publicación.

“Solamente nos hemos permitido una pequeña licencia”, explica José Escalante en el proemio de la obra, y es en la portada al destacar detalles del grabado de Joris Hoefnagel.

“Sacar a la luz esta obra es una obligación y un deber, pero sumamente agradable”, dice José Escalante, que reitera que “estamos ante un auténtico referente y un personaje al que la ciudad de Antequera le deberá siempre una deuda impagable”.

Este es el segundo libro de Fernández que se edita o reedita en los últimos años. El Ayuntamiento de Antequera ya reeditó en 2018 Las iglesias de Antequera, una obra fundamental para conocer el patrimonio sacro de la ciudad y un referente para investigadores y estudiantes. 

José Escalante: “Sacar a la luz esta obra es una obligación y un deber, pero sumamente agradable”

Pero esto no acaba aquí. Se tiene conocimiento de la existencia de otra obra, La Historia de Antequera, que aún no se ha conseguido rescatar pese a los esfuerzos que se han realizado para ello. Esperamos que, más pronto que tarde, se puedan encontrar los documentos que pertenecen a esta. Porque más de 70 años después de su muerte, José María Fernández todavía tiene mucho que enseñarnos de esta ciudad.