Plan de fuga

La industria textil antequerana: La rueda que movía el río de la Villa

Muchos hemos escuchado hablar sobre la industria textil antequerana, hemos visto los restos de alguna que otra fábrica o quedan en casa de nuestras abuelas mantas o paños que se fabricaron en ella. Pero, ¿somos conscientes de la importancia que tuvo? El edificio de El Henchidero alberga la memoria de un sector trascendental para la ciudad durante varios siglos con una exposición permanente que nos lo enseña, pero también es un punto de paso imprescindible de las diferentes rutas que existen alrededor de las antiguas fábricas textiles. ¿Nos fugamos a conocerlas?

Nos vemos a las 10 de la mañana en la puerta del actual complejo educacional “El Henchidero” –antiguo núcleo fabril y hoy propiedad municipal– desde donde vamos a comenzar una visita para conocer la industria textil antequerana. Nos acompaña Marina, que será nuestra guía en el camino.

Comenzamos frente al propio edificio, donde nos ponemos en antecedentes. La industria textil antequerana se remonta al siglo XV, al final de la Reconquista. Entonces, caballeros que venían acompañando a los Reyes Católicos y pasaban por la vega antequerana, al ver que ésta era fértil en producto –lana o seda– y manufactura, decidieron quedarse en ella. En esos momentos se trataba de una producción casera, pero poco a poco iría transformándose en lo que llegaría a ser una industria, pasando antes por la agrupación gremial. En los siglos XVI y XVII la ciudad experimenta un gran crecimiento demográfico y llega a ser una de las poblaciones comerciales más importantes de Andalucía, y la producción pasa de ser doméstica a fabril.

  • En 1755 había en Antequera 87 fabricantes textiles, que disponían de 147 telares. Había 848 hombres empleados, según el Catastro del Marqués de la Ensenada. El total de personas empleadas en ese tiempo rondaba las 1.200, casi un 10% del artesanado textil de Andalucía y un 1,5% del registrado en España

Ya en el siglo XVIII se despueblan los tradicionales barrios de talleres y hay industriales que se instalan agrupados en grandes edificios próximos a fuentes de energía hidráulica, como es el río de la Villa. Esta será su época de esplendor, concediéndose algunos privilegios a fábricas y trabajadores. Como el que llegó en diciembre de 1765, cuando el rey Carlos III concedió por decreto Real a las fábricas de lana de la ciudad una Real Cédula, de forma que éstas podían usar el título de “Fábricas Reales” y poner el escudo.

Continuamos nuestro camino en dirección a un pequeño mirador que nos permite contemplar no solo la parte trasera de El Henchidero, donde quedan restos de hasta tres fábricas, sino también más allá, hacia la zona del Nacimiento de la Villa, donde se encuentran restos de otras construcciones –unas mejor conservadas que otras– pero que dan una idea de la importancia que tuvo esta industria para Antequera. Los dueños de las fábricas habían comprado también algunos viejos molinos y otras edificaciones junto a la orilla del río de la Villa, el que fue el motor imprescindible para dotar de energía a estas fábricas durante el siglo XIX.

  • En la década de 1830 las manufacturas laneras antequeranas representaban más del 60 por ciento del subsector textil andaluz, pero su situación era extremadamente complicada, ya que los trabajadores tenían que completar su salario con el trabajo en el campo

Volvemos a El Henchidero, que en su día fue un núcleo fabril agrupando a la Fábrica de hilados y tejidos de lana Hijos de Daniel Cuadra, Manufacturas Rojas Castilla y Fábrica de Hilados “León Checa Palma”, pero que en la actualidad es un complejo educacional donde desde hace años se imparten enseñanzas de diversas materias, como carpintería, forja u hostelería, entre otras.

Allí podemos ver varias reconstrucciones de ruedas hidráulicas e, incluso, comprobar cómo funcionaban gracias a la fuerza del agua del río de la Villa.

En estos edificios se encuentra también la exposición permanente que da a conocer la actividad industrial del sector en Antequera, contando con reseñas sobre las principales fábricas en Málaga, información, materiales, fotografías o artículos. Además, se pueden ver telares artesanales y varias piezas de maquinaria que se usaban en esta industria a lo largo de su trayectoria. Visitamos esta exposición al final de nuestro camino, previa parada para ver un vídeo en el que se nos resume la larga e importante historia de la industria textil antequerana. Una actividad con siglos de historia y que ayudó a configurar nuestra ciudad tal y como es.

Diferentes rutas por el río de la Villa

La que hemos mencionado es solo una muestra de las rutas guiadas que se pueden realizar en la zona y que tienen como objetivo conocer la historia de la industria textil en Antequera. Además, se ofrecen otras rutas que se adaptan al público que las realice, como pueden ser las dirigidas a escolares y niños.

Pero también podemos decantarnos por visitar los vestigios de este pasado industrial a través de otro tipo de actividades, como las rutas a pie saludables por la ribera del río de la Villa. En concreto, existen tres rutas de diferentes duraciones, distancias y dificultades.

Un plan que nos invita no solo a conocer, sino también a recordar y admirar el que fue un pasado de éxito industrial de la ciudad, pero que, tristemente, muchos han olvidado. Pero aún quedan construcciones, maquinaria, piezas, fotografías y tejidos que nos lo recuerdan, así como el río de la Villa, el motor gracias al cual fue posible toda esta industria.

¿Qué ver? Restos de fábricas y otras construcciones, algunas aún en buen estado.

¿Cómo? Existen varias rutas saludables, así como visitas guiadas.

Para saber más. Exposición permanente “La industria textil antequerana” en El Henchidero.

Horario  L/V: De 09:00 a 14:00h y de 16:00 a 18:00h Sábados: De 09:00 a 14:00h

Visitas guiadas gratuitas, previa cita. L/V De 8:00 a 15:00h