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Luis Olmedo: «La magia existe, la suerte no»

El antequerano Luis Olmedo es mago profesional desde 2015. Tras recorrer varios países, y a punto de hacer las maletas para Hollywood, le hacemos volver al lugar que fue testigo de sus comienzos y hablamos sobre un mundo en el que, además de magia, hay muchas horas de trabajo y ensayo. Porque como él mismo nos cuenta: «la suerte no existe».

Te hemos traído a Le Bistrot para hacer esta entrevista. ¿Qué te parece? Tiene una magia especial para ti, ¿verdad? ¡Aquí pasa mucha magia! Es uno de los primeros sitios que apostó por mí cuando empecé con la magia y le tengo un cariño especial. De hecho, intento venir todos los años a actuar al menos una vez porque he pasado aquí la adolescencia y la post-adolescencia.

Te recuerdo hace años por aquí, muy joven, siempre con una baraja en el bolsillo, haciendo juegos de magia a los amigos. ¿Sigues teniendo esa ilusión por jugar o el juego se ha convertido en trabajo? ¡Qué va! ¡Esto sigue siendo un hobby! El día que se pierda eso estaré hundido. Precisamente lo que me da ganas de seguir trabajando es que cada día que me levanto tengo la ilusión de seguir jugando y poder hacer magia en cualquier momento. Quizás ahora no soy tan ‘pesao’ (risas), he madurado un poco porque antes llevaba el revólver cargado todo el día. Ahora voy con la baraja porque es costumbre, o las monedas, pero es más para los tiempos muertos, cuando voy dando un paseo… no estoy a la que salta la oportunidad como antes, pero sí es cierto que me gusta mucho que me pidan algo porque seguimos jugando.

Detrás de cada número hay muchas horas de trabajo, mucha repetición y mucha concentración para esconder, distraer, mostrar, hacer desaparecer cosas… ¿hay lugar para la improvisación? Sí, lo que pasa es que la improvisación viene del conocimiento previo de haber hecho algo muchas veces. Lo interiorizas, coges más recursos y puedes trabajar con esos recursos. De hecho, cuando falla algo tienes que continuar porque el fallo no se puede notar, y un posible fallo te puede dar pie a crear algo incluso mejor, o a aprender a no caer. Siempre se dan situaciones en las que tienes que tirar de creatividad inmediata.

Una vez en una entrevista me dijiste que “la magia es un engaño de guante blanco; no es una mentira, sino que mediante la sinceridad pasa algo imposible”. ¿La magia existe? La magia existe en el espectador, sucede cuando el espectador la vive. Yo ensayando en mi casa no estoy generando magia, la magia es un arte en vivo. Yo solo soy el director de orquesta, el que va a tocar los instrumentos para que eso ocurra.

Supongo que es de las cosas más bonitas… Claro, lo que a mí me engancha a la magia es ese feedback, esa reacción del público. Ni el aplauso, ni nada… lo que me engancha es la cara de satisfacción o, incluso, en algunos casos, de indignación del espectador. Yo creo que la magia existe y tiene sentido cuando el espectador la recibe.

“La magia existe en el espectador, sucede cuando la vive. Yo ensayando no genero magia”

En Antequera se te conoce bien por tus premios y por tus espectáculos, pero quizá la gente no conozca tanto tu faceta como conferenciante, como divulgador de magia. ¿Cómo son esas conferencias? Normalmente de entre dos y cuatro horas, y lo que cuento son los secretos que voy creando, todo el trabajo que llevo estudiando durante años, las innovaciones, todas las cositas nuevas que encuentro. Todo eso se lo cuento a magos de todo el mundo.

De hecho, acabas de publicar Pigmalión, un DVD para magos en el que compartes tus rutinas y tus técnicas. ¿Puede un mago revelar sus trucos? Sí… a magos.

¿Tenéis entre vosotros como un pacto de silencio? Es la regla número uno. Si te cuento cómo va una cosa, posiblemente pierdas la ilusión. La intención del DVD es que el mago pueda coger de ahí lo que quiera y, si le sirve de inspiración para crear su propia obra, pues maravilloso.

Pero alguno de esos trucos te lo llevarás a la tumba… Sinceramente creo que no. Para mí, una de las cosas más importantes dentro del mundo de los magos es compartir. Lo de guardarte algo solo para ti lo veo súper respetable, es algo muy normal, pero a mí me gusta dejarlo todo ahí y el que quiera que lo use.

¿Y es más difícil hacer un juego a un mago profesional? Antes me daba pánico, y además en los concursos de magos son magos los que te van a juzgar. Lo que pasa es que al final vas entendiendo que no se trata de engañarlos. La magia para magos es como la fotografía para un fotógrafo o la música para un músico: quizás sabes cómo lo está haciendo, pero aprecias otro tipo de detalles que el resto de la gente no caza, y eso hace que lo disfrutes de otra manera.

Acabas de llegar de Francia, ahora te vas para México y vas a estar en Hollywood ofreciendo conferencias. ¿No es un poco una locura todo esto? Se me ha ido un poco de las manos, sí. Vivo en una nube por tener proyectos de este calibre, teniendo en cuenta que mi única pretensión en la magia era intentar hacerlo bien. Muchas veces no soy consciente de lo que está pasando.

¿Cuándo te dio el chispazo para decidir dejar tu trabajo y dedicarte a esto? El chispazo fue por 2013-2014, pero hacía falta un plan. No lo dejé todo a lo loco. Tomé la decisión a principios de 2014 y a principios de 2015 resolví el plan para que fuera viable y dejé el trabajo que tenía.

¿Y cuál era el plan? El empujón fue un contrato con Sea Life en el que me ofrecían hacer un número de escapismo en una piscina con tiburones. De hecho, ahora que me acuerdo, allí cabían unas 20 personas… ¡y estaba la gente del Lebis! Estaban Ángel, Natalia, Agustín…

¿Para ver cómo te comían los tiburones? ¡Qué va! Lo que tenían era miedo de que me comieran, ¡que se les caía la financiación del bar! (risas). -Agustín, gerente del bar y presente en la entrevista, apunta: “¡Imagínate que se nos mueren este y el Páez, nos quedamos sin agenda cultural!” (más se ríen).(Luis intenta continuar, no sin esfuerzo) Fue un contrato con Sea Life y además intentar cerrar varios contratos a meses vista. Conseguí ahorrar una cantidad de dinero que me diera seguridad un par de meses, y la cuerda de seguridad mental que tenía era que si me salía mal, que me quitaran lo ‘bailao’.

“Un inconformista casi patológico”, “El trabajo y la constancia puestas al servicio de la técnica”… son algunos de los comentarios de compañeros magos que destacan tu capacidad de trabajo. Para tener éxito en la vida, ¿cuánto crees que hay de trabajo y cuánto de magia -o llamémoslo suerte-? La suerte no existe. Hay que trabajar muchísimo para que cuando estés en el sitio, sea certero. Todo esto me viene del deporte, del balonmano. Mientras más entrenas, mientras más ensayas, mientras más te esfuerzas… la media no digo que vaya a ser de diez, pero va a ser mucho mejor que si no trabajas.

“Cada día que me levanto tengo la ilusión de seguir jugando y poder hacer magia»

Ahora vives en Málaga, donde tienes tu propia tienda de magia y tu academia. ¿Qué es lo que más echas de menos de Antequera? A mi familia, mis padres, mis amigos de toda la vida… Aquí tengo dos grupos que son esenciales: los del balonmano –mi trío Arturo, Juanpe, Diego- y mis dos mejores amigos de la escuela, Antonio y Jesús. Esos son mis dos bloques y no tengo la oportunidad de verlos tanto como quisiera. El balonmano también lo echo mucho de menos.

¿Incompatible con la magia? Sí, es muchísimo el riesgo para las manos, encima siendo portero. Lo primero es que yo soy muy competitivo y no puedo saber que me voy a perder la mitad de los partidos porque me quema por dentro, y luego está el riesgo de las manos… es que un dedo roto me saca fuera tres meses tranquilamente.

«Muchas veces no soy consciente de lo que está pasando»

Esta revista se llama ‘SOMOS’ porque desde aquí queremos destacar el carácter y las singularidades de las personas que viven en la comarca de Antequera. ¿Cómo dirías que ‘SOMOS’ por aquí? Yo creo que la gente de Antequera, al menos en los ambientes en los que yo me muevo, es gente amable, abierta y buena gente. Quizá faltan algunas cosas para mi gusto a nivel cultural que creo que es necesario que se fomenten y apoyen, porque la gente de aquí es gente muy formada.

Te hemos elegido como primer entrevistado porque nos pareces un referente en este trocito de tierra en el que hemos nacido. ¿Quiénes son para ti referentes aquí, los antequeranos del futuro, los que deben tomar tu relevo en estas páginas? Llamarme a mí referente es exagerar. No me considero ningún referente, pero agradezco el detalle. Creo que aquí hay gente con muchísimo talento y una generación nueva que viene pisando fuerte y que hay que tener en cuenta, a veces, incluso más que a los que ya estamos porque son el futuro. Como referentes actuales mi relevo lo deberían coger gente como Javi Vallespín. A nivel cultural, la EMMA hace una labor muy buena con la música, hay un montón de grupos que están a tope, están saliendo magos también por aquí y eso me encanta… Mollete Kolektiv también hace una labor por la cultura de Antequera brutal, sobre todo en verano con las Jam Sessions en el MAD; Dani Parejo es un tío con el que tengo un espectáculo que estrenamos precisamente aquí en el Lebis, y está haciendo bandas sonoras para videojuegos que se lanzan a nivel mundial; Paco Páez que está trabajando en El Intermedio, en LaSexta, o Carmelo González… En Antequera, de donde cojas a alguien que destaca, lo pones en cualquier escenario y muy probablemente va a tener éxito.

Tu trabajo es crear ilusiones. Nosotros estamos empezando con la nuestra, pero ¿cuál es la tuya? Mi ilusión es seguir dedicándome a esto muchos años y seguir haciendo lo que me gusta. Por eso espero que a vosotros os vaya muy bien.

Fotografía: Raúl Pérez