Tendencias

Mosquitus cojoneris

María Molina
Antequerana desde el 88.
Diseñadora de moda por titulación e inquieta por condición. Me gusta crear, leer, investigar y después venir aquí a contarlo. ¿Un bombardeo sin casco? ¡Me apunto!

Anochece en verano, por fin comienza a refrescar y abrimos las ventanas de casa un rato…  qué maravilla, qué agradable, qué regocijo, qué… ¿QUÉ ME ACABA DE PICAR EN EL TOBILLO?

Anochece en verano, por fin comienza a refrescar y abrimos las ventanas de casa un rato…  qué maravilla, qué agradable, qué regocijo, qué… ¿QUÉ ME ACABA DE PICAR EN EL TOBILLO? Efectivamente, has sido la cena de un mosquito. La parte positiva es que formas parte de la cadena alimenticia, que ahora el rollo salvaje se lleva mucho; y la negativa la verás dentro de un rato en forma de roncha.

¿Cómo es posible que un ser tan minúsculo tenga tantos defectos? Son ruidosos, insistentes, inoportunos, agresivos, y a todo esto les da tiempo en sólo siete días de vida. Admitamos que es una especie bastante evolucionada, pero… ¿en qué narices  estaba pensando Noé cuando decidió subir a su arca una pareja de mosquitos? Puedo entender la pareja de grillos, ese sonido es casi agradable y no se meten mucho en la vida de los demás; hasta entiendo el fichaje del señor y la señora lombriz que se encargan de comerse lo que nadie más quiere, pero invitar a salvarse del diluvio universal al mosquito y la mosquita no, Noé… era nuestra oportunidad y la perdimos, y ahora nos toca a nosotros convivir con ellos (minipunto para Noé).

Yo lo llevo casi bien, he probado con todo lo que podáis imaginar para que no me piquen: pulseras, velas, lociones, repelentes (hay veces que huelo tanto a citronella que me repelo a mí misma) y aun así me acaban encontrando, por mucho que me esconda.

La historia suele ser cada día igual:

La noche empieza bien, tengo sueño y caigo rendida en la cama. Hoy ni cuento ovejitas ni asoma ningún drama por mi mente, todo controlado y vamos a dormir geeeeenial.

¿Ventana cerrada? Comprobado.

¿Sábana a mano? Comprobado.

¿Spray antimosquitos a mano? Comprobado.

¿Loción repelente? Comprobado.

¿Luces apagadas? No, si quiero leer un rato, ¿cómo voy a apagar la luz? Te aguantas, apaga la luz que no te queda hueco en las piernas para una roncha más y tienes una en el moflete. ¿Necesitas que te convenzan aún más de que esta guerra la tienen ganada, valiente?

Luces apagadas. Comprobado.

Y por fin, me quedo dormida…

PPPSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS…

PPPPPPPPPPPPPPSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS…

PPPPPPPPPPPPPPPPPPPSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS…

¡Alerta! Mosquitus cojoneris sobrevolando mi oreja. Músculos a sus puestos, rápido. ¡¡¡A LAS TRINCHERAS!!!

Levantar rápido la sábana y taparme hasta la última de las partes de mi cuerpo mientras saco una mano para agarrar el spray y disparar al bicho es cuestión de milésimas de segundo. Lo de que el bicho se vea afectado o aludido y se vaya a molestar a otro ser humano puede llevar bastante más tiempo. A ver, mosquito, ¿tienes siete días de vida y te pasas dos horas completas sobrevolando mi cabeza cubierta por una sábana? No estás pillando para nada de qué va esto. Y es que yo tengo la firme convicción de que ser mosquito es un castigo del Karma para los que en su vida humana no se portaron demasiado bien, bajan al más ínfimo de los escalones de los seres vivientes y se dedican a seguir jodiendo al personal desde una nueva dimensión.

No se me ocurre qué clase de persona hay que ser para que el destino te premie con ese honor, pero por favor, sed buenos en esta vida, que entre Noé (minipunto y punto para Noé) y el Karma os vais a dar conmigo…