Familia

Primeras comuniones pandémicas 

Cosecha del 84. Hija y madre de familia numerosa. Licenciada en Ciencias Políticas entre papeles de colegio. Trimadre con poco tiempo libre, mucho sueño y ganas de cambiar el mundo.

Resuena en mi cabeza aún lo de “esta pandemia nos hará mejores”, “esta pandemia nos está cambiando”… Y tras un año sin Primeras Comuniones o primeras comuniones veraniegas  con invitados sota, caballo y rey, vemos de nuevo cómo se nos va la cabeza organizando “mini bodas” para nuestros hijos. Veo a padres pendientes de un hilo mirando religiosamente las normas de la Junta, del Gobierno Central… por los cambios, por el número de invitados, que si un 30% del aforo, que si un 50%, y todo calculadora en mano. 

El año pasado empezamos a pensar en lo esencial y con la ilusión del 2021 pensamos que todo iba a mejorar y que íbamos a ser “libres”. A puertas de mayo, vemos que esa ansiada “libertad” no ha llegado pese a los grandes avances y muchos padres se sienten frustrados porque no pueden invitar al primo tercero y a la vecina del 5º. ¿No habíamos cambiado? Eso me pregunto yo. Al fin y al cabo a todos nos gusta celebrar, estar con los nuestros, y anhelamos estar con nuestros amigos y familiares celebrando todo lo que haya que celebrar.  

Solo queda esperar hasta el último momento para ver cómo va desarrollándose todo, no hacerse castillos en el aire y esperar para medio organizar las cosas. El organizar con meses de antelación creo que ha pasado a la historia (al menos de momento). Estamos viviendo el aquí y ahora, sobre todo de manera obligada porque hoy nos dicen que “abren fronteras con la provincia de al lado”, pero mañana nos las pueden cerrar de nuevo y de pronto se nos chafa la fiesta porque falta la mitad de la familia. 

Una recomendación para esos padres que se encuentran a unos días de esta bonita celebración: disfrutad, disfrutad con vuestros hijos, ellos son los verdaderos protagonistas del día, ellos son los que van a recibir su Primera Comunión. Los niños van a ser felices con muchos invitados o con pocos, con más fiesta o con menos fiesta, con más regalos o con menos regalos. Van a ser felices porque llevan esperando ese día mucho tiempo y van a ser los verdaderos protagonistas. Así que disfrutad “simplemente” por acompañarlos en su camino

Pincha y sígueme en La madre molona