Por el mundo

SOMOS por el mundo: Elena Blázquez. Dubái (Emiratos Árabes Unidos)

Es diseñadora de moda, pero nunca pensó trabajar en el departamento de niños, y sin embargo ahora lo dirige dentro de una multinacional india. Tampoco estaba entre sus planes irse a Dubái y lleva allí más de siete años. La historia de Elena Blázquez de Wit (1984) es de esas que sorprende y gusta a partes iguales a todo el que la conoce, así que empezaremos por el principio. 

Estudió Diseño de Moda en Madrid, tras lo cual se mudó a Cambridge para perfeccionar su nivel de inglés, y de ahí a Milán a realizar un máster que le permitió trabajar con diferentes marcas y conocer la realidad del mundo de la moda. Tras esto, y con la gran crisis económica del 2008 haciendo estragos, decidió volver a España donde comenzó a trabajar en la marca Mayoral. Esta experiencia, de casi 4 años, le aportó conocimientos y le brindó la posibilidad de viajar por Europa, Estados Unidos y la India. Después surgió la posibilidad de cambiar a otra marca, en este caso Pepe Jeans, que tenía la oficina de diseño en Madrid, y allí estaba cuando recibió un mail con una oferta para irse a Dubái.  

“Una ‘headhunter’ (cazatalentos) que conocía me contactó y me dijo que tenía un puesto en Dubái que creía que me podría encajar. No contesté al mensaje, pero no sé por qué, a los tres días decidí responderle para que me contase un poco más”, cuenta. Se trataba de un puesto superior al que tenía en España, contando con su propio equipo, y decidió que no tenía nada que perder por intentarlo. Tras meses de entrevistas, un 6 de enero de 2014, cual regalo de Reyes, recibió la oferta de trabajo y en marzo se estaba mudando a miles de kilómetros.  

 No es como empieza… 

Sino como acaba, que se suele decir. Los primeros años en Dubái no fueron del todo fáciles. Un lugar que no conocía, con una cultura y mentalidad totalmente diferente y un concepto de trabajo distinto. “Los primeros años fueron difíciles, pero decidí seguir ahí y ahora estoy muy contenta”, nos dice desde la casa de sus padres en Antequera, adonde ha venido unos días a descansar y estar con la familia.  

Comenzó a trabajar en la multinacional india Landmark Group, donde sigue a día de hoy, y en la que ha desempeñado diferentes responsabilidades hasta ser jefa de diseño del departamento de niños, para bebés y niños y niñas de 0 a 16 años, con un equipo de 12 personas a su cargo. “Ha sido una evolución muy interesante, he aprendido muchísimo”, nos cuenta. De hecho, en la actualidad no diseña directamente, sino que se encarga de toda la dirección creativa del departamento, la estrategia, y el contacto y coordinación con el resto de departamentos. La empresa también ha cambiado y crecido mucho en estos años.  

Vive en Dubái Marina, a 15 minutos andando de su oficina, que se encuentra en la misma zona, y comparte su tiempo entre el trabajo y los encuentros con su grupo de amigos, la mayoría de ellos europeos y que llevan varios años en el emirato. “En mi grupo de amigos hay muchas nacionalidades, es algo muy enriquecedor, me gusta el intercambio cultural”. 

“Es un lugar que te permite hacer planes muy diferentes a los de aquí”. Y no es de extrañar cuando te habla de barbacoas en el desierto o pasar el día en un barco con los amigos, porque Dubái ofrece esos contrastes y mucho más, como la costumbre de los brunch los viernes.  

Con sus amigos y en el trabajo utiliza el inglés para comunicarse, idioma que se usa en el país para los expatriados, aunque en su día a día también usa mucho el italiano, idioma que conoció durante su estancia en Milán y con el que se comunica con sus amigos de esta nacionalidad.  

La vida en un emirato 

“Es muy diferente a otros países. Es un mundo árabe, por lo que hay una serie de cosas que se tienen que respetar, no es una democracia, pero es algo que tienes que tener claro antes de ir, si no mejor no vayas”, afirma Elena, que sin embargo asegura que nunca ha tenido un problema por ser mujer y siempre se le ha respetado mucho en su trabajo. 

También tiene que ver en eso el cambio que se está produciendo en los últimos años. De esta forma, recuerda que cuando llegó en 2014 y fue con un amigo a ver una casa para alquilar, el asesor inmobiliario ni siquiera la miraba por ser mujer, “pero eso ya no pasa para nada”.  

“Mi consejo sería que quien quiera venir lo haga con una mentalidad muy abierta, van a ver cosas muy diferentes”, dice a quienes se animen a ir al emirato a vivir o trabajar, insistiendo no obstante en que es un lugar con muchas posibilidades y oportunidades para crecer laboralmente 

De una ciudad de rascacielos a otra 

De Dubái a Nueva York, o eso es lo que se plantearía Elena Blázquez de cara al futuro. Aunque de momento no tiene idea de cambiar de ciudad o trabajo, a más largo plazo sí que se pensaría volver a España, pero antes le gustaría recalar en Nueva York, “una ciudad con un atractivo brutal y mucho más cuando trabajas en moda”.  

¿El principal problema de vivir lejos? No ver a la familia o a los amigos, estar fuera en determinados momentos en los que te gustaría estar. Ese es el precio que se paga, lo que más se echa de menos cuando alguien está Por el mundo

 

Dubái es uno de los siete emiratos que conforman los Emiratos Árabes Unidos, su sistema de gobierno es la monarquía constitucional. La mayor parte de la población de Dubái es extranjera y su cultura está fuertemente influenciada por el Islam. 

La ciudad de Dubái cuenta con más de 300 nacionalidades, siendo capital del emirato con más expatriados, lo que te permite conocer un mundo y ambiente multicultural que influye en tu día a día y te da la capacidad de cruzarte con personas con trayectorias muy diferentes.